El colesterol sigue siendo uno de los caballos de batalla de los profesionales sanitarios. No en vano, pese a que los españoles consideran que se trata de un problema peligroso o muy peligroso para su salud, dos de cada cinco (el 40%) tienen niveles de colesterol muy altos o en el límite, pese a que creen que los tienen normales, tal como ha puesto de manifiesto un estudio demoscópico realizado por Viatris en el que han participado 1.000 individuos.

Los datos de la investigación, presentados en rueda de prensa por el doctor Carlos Escobar, cardiólogo del Hospital Universitario La Paz, revelan que el 60% no se ha medido el colesterol durante el último año y el 76% no recuerda cuáles fueron sus niveles en la última medición. Unos datos que el especialista califica de muy preocupantes.

La prevalencia de la hipercolesterolemia en España es del 50%, una cifra que podría ser mucho mayor -asegura el doctor Escobar- si tenemos en cuenta que en estos estudios se pone el punto de corte en un colesterol total de un 200 que con las evidencias actuales tiene que estar más bajo. Por lo que el porcentaje de la población que tiene colesterol elevado es más de la mitad.

A juicio del especialista, los datos revelan que en la población española hay una falta de conocimiento y, sobre todo, de concienciación sobre lo que implica tener el colesterol elevado, lo que es el riesgo cardiovascular y el objetivo de colesterol individual que hay que cumplir. No hay que olvidar, recuerda, que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en España, incluso en épica de COVID.

Complementos alimenticios

Según el doctor Escobar, una de las primeras líneas de abordaje terapéutico con la que cuentan los médicos para el manejo del colesterol elevado son los complementos alimenticios. “Hablamos de sustancias naturales concentradas en cápsulas que han demostrado tener efectos beneficiosos en el control del colesterol según han demostrado diversos estudios científicos”, dice el especialista.

También advierte que no todos los complementos científicos son iguales ni tienen la misma eficacia. Por eso, asegura, se deben emplear complementos alimenticios en los que se hayan realizado estudios clínicos en diferentes perfiles de pacientes y que hayan demostrado que son eficaces y seguros.

Preguntados los españoles consultados sobre estos productos, del estudio demoscópico se desprende que el 73% dice conocer sus efectos en el control del colesterol, aunque el doctor cree que aún existe mucho desconocimiento sobre ellos.

Según el estudio, el 12% de quienes tienen los valores correctos los usan como prevención, y el 45% de quienes tienen valores altos los usan para reducir o mantener el colesterol.

La farmacia como punto de control

Otro dato interesante que arroja la encuesta es que, pese a que el 72% de las personas tratadas con los complementos alimenticios provienen de la consulta del médico de Atención Primaria o el especialista, un 32% proviene del farmacéutico. Un dato que pone de manifiesto el valor de la farmacia y el consejo farmacéutico en el manejo del colesterol.

En este sentido, la farmacéutica Eugenia García Zaragoza, miembro del grupo de Hipertensión Arterial y Riesgo Cardiovascular de la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC), ha destacado que los farmacéuticos tienen la obligación de educar a los pacientes y transmitir la importancia de la prevención.

“Asimismo, debemos reforzar la adherencia de los pacientes, recordando regularmente a los pacientes cómo seguir los tratamientos. También podemos hacer cribados entre la población, animarlos para que se realicen una determinación de sangre capilar para conocer sus niveles de colesterol, tratarlo si fuera necesario y/o derivarlo al médico de AP”, asegura.

En ese escenario, García Zaragoza ha destacado que desde SEFAC acaban de publicar un documento de consenso con la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) para hacer un manejo compartido de los pacientes con dislipemia según unos criterios de derivación establecidos.