En el contexto del Día Mundial del Cáncer de Tiroides que se celebra el próximo 24 de septiembre, expertos han abordado el futuro de los tratamientos. En concreto, la combinación de terapias dirigidas e inmunoterapia parece abrir nuevas perspectivas. De esta forma, este nuevo abordaje se basa en la evidencia de que la inmunoterapia logra su máxima efectividad cuando se la administra junto con fármacos que retrasan el crecimiento del tumor. Así lo explica Pilar López Criado, jefa de la Sección de Tumores de Pulmón, Cabeza y cuello y Melanoma de MD Anderson Cancer Center Madrid.

“La terapia dirigida consigue respuestas rápidas pero que se tienden a agotar en un año o dos. La inmunoterapia por su parte consigue que el paciente mantenga el beneficio. Esta combinación es la que se está trabajando en ensayos y que no teníamos hace 5 años. No es estándar todavía, pero buscamos que se aplique en los centros hospitalarios”, afirma la especialista.

Aún así, cabe destacar que los avances en el tratamiento de la enfermedad no han modificado el papel predominante de la cirugía. No obstante, sus técnicas también han progresado.

Combinación de terapias dirigidas e inmunoterapia

La combinación de terapias dirigidas e inmunoterapia ha demostrado avances sobre todo en el abordaje de tumores avanzados resistentes al yodo radioactivo, tratamiento habitual en el cáncer de tiroides, o aquellos en los que haya metástasis. Sin embargo, la escasez de ensayos clínicos sobre la enfermedad limita llegar a nuevos descubrimientos.

“Un ensayo suele aportar una vigilancia más adecuada, unos estudios mucho más novedosos y precisos y mejores. Luego, lo que aporte ese ensayo va a repercutir en las mejoras que vamos a ver en los próximos años”, argumenta la especialista. Entre los últimos avances también destaca que el diagnóstico molecular se ha afianzado como método de detección de este tipo de cáncer, lo que facilita el tratamiento personalizado adaptado a las necesidades de cada paciente.