Antonio Pais, Santiago de Compostela.-El médico de familia juega un papel principal en el hecho de conseguir que la asistencia sanitaria básica, un derecho humano, llegue a toda la población mundial. Esta es una de las principales ideas que defiende Michael Boland, presidente de la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA).

"La asistencia sanitaria básica es un derecho humano y tenemos que pensar en realizar un trabajo en equipo que incluya a médicos, enfermeras y trabajadores sanitarios. Actualmente, se están produciendo importantes debates sobre qué tipo de modelo debemos hacer funcionar para conseguir el objetivo de llegar a todos. Cuando la OMS realizó la declaración de Almata Ata, hace 25 años, la solución que se apuntaba era casi exclusivamente a través de la salud pública. Ahora, la gente se ha dado cuenta de que hay que combinar la salud pública con la atención sanitaria individual, que esté proporcionada por médicos de familia y trabajadores de la comunidad, todos ellos conjuntamente". Boland hacía estas declaraciones a EL MEDICO INTERACTIVO durante su presencia en España con motivo del IV Congreso Mundial de Salud Rural, celebrado, recientemente, en Santiago de Compostela.

El presidente de la WONCA ha destacado, además, el mayor reconocimiento y preparación que están consiguiendo los médicos de familia en todo el mundo. "En el pasado, estos profesionales eran considerados como médicos que no habían sido preparados de una manera específica, es decir, médicos básicos. Esta idea ha cambiado en la mayoría de los países. Ahora se reconoce que los facultativos que trabajan en la A.P. deben tener una formación especial y que están especialmente preparados para integrar la ciencia médica de una manera global. La Medicina de Familia integra aspectos médicos, psicológicos o sociales de la persona. Se trata, en definitiva, de una visión global".

En este sentido, también juega un papel importante el médico rural. Tradicionalmente aislado, avances tecnológicos e internet hacen posible hoy el "contacto" diario con médicos de todo el mundo. Michael Boland subraya que el médico rural "puede acabar quemado por el aislamiento y el trabajo. Pero tiene un lugar de trabajo muy especial, un lugar que no se encuentra en las ciudades".

Para este experto irlandés, el médico rural simboliza la visión del médico tradicional: "Sí, por supuesto. El médico rural tiene la oportunidad de tener una relación muy especial, no solamente de una manera individual con la persona, sino con toda la comunidad. Tiene un trato muy directo y personal, con sus pacientes y sus familias. Esto no es tan fácil de conseguir para el médico de la ciudad", comenta.

Sanidad para todo el mundo

Por otra parte, Michael Boland ha destacado el crecimiento, en los últimos años, de la WONCA, desde que en el pasado congreso, en Durban (Suráfrica) en 2001 esta institución abriera la puerta a los países iberoamericanos, "gracias a la ayuda de España y Portugal", tal como reconoce, y también a repúblicas ex oviéticas. "Actualmente, estamos tratando de conseguir más miembros en África y en el mundo árabe. Nuestras asociaciones están creciendo y defienden intereses de información, docencia, investigación, para mejorar la calidad de la asistencia". Boland pretende aclarar en este sentido que " no somos sindicatos médicos".

Y es que, en su opinión, hay muchos problemas que son generales para los médicos de familia de todos el mundo, como los que siguen al tránsito de las poblaciones desde los pueblos a las ciudades. "La gente que se queda a vivir en las zonas rurales se da cuenta de que está cada vez más lejos de los hospitales, de los servicios sanitarios, de los profesionales sanitarios. Hay muchas zonas del mundo donde no hay realmente servicios médicos. Esto sucede en países en vías de desarrollo, en los que los recursos son muy limitados. No hay dinero, hay que buscar soluciones para dar asistencia sanitaria", dice Boland.

El presidente de WONCA insiste, además, en el papel que esta organización puede jugar en la lucha contra la pobreza. Luchar contra ella es favorecer la mejora de la Sanidad mundial. "Estos últimos años nos hemos volcado en dos aspectos fundamentales. Primero, en relación con el sida en los países pobres de África.

Para Michael Boland, "tenemos que hacer algo por tanta gente que está muriendo porque no tiene las medicinas que están disponibles en Europa y Estados Unidos. Tenemos que hablar sobre prevención y vacunas y haremos algo en el futuro, ahora mismo hay tanta gente ya infectada y tenemos la solución, lo que ocurre es que el 90 por ciento de los fármacos antirretrovirales se venden en Europa y Estados Unidos, aunque la mayoría de las personas que tienen sida están en África o en el este de Europa, y pronto también en India. Es algo de lo que deberíamos estar avergonzados y necesita una acción global del mundo y urgente".

Otro aspecto que preocupa a esta organización es el tabaco. "Las ventas de tabaco en el mundo desarrollado están disminuyendo, pero las ventas en todo el mundo están aumentando. Esto es porque en los países en vías de desarrollo la gente pasa de los pueblos a las ciudades, y la industria del tabaco está enfocada sobre estas personas. Es un aspecto mundial muy importante, el tabaco será la causa de muerte más importante a evitar dentro de diez o veinte años", concluye el presidente de la WONCA.