E.P.- La Comisión Europea propuso el 1 de junio de 2004 como fecha de lanzamiento de la tarjeta sanitaria europea, el documento llamado a sustituir a todos los formularios requeridos en la actualidad para recibir atención médica durante estancias temporales en otros Estados miembros.

Bruselas propone un lanzamiento en tres fases. En un primer estadio, desde el 1 de junio de 2004, la tarjeta cumplirá la labor del formulario ‘E 111’, que garantiza la cobertura sanitaria de urgencia durante desplazamientos cortos. El carácter permanente de la tarjeta evitará el engorro de tener que demandar un formulario ‘E-111’ antes de cada desplazamiento.

En una segunda fase, la tarjeta cumplirá la función de todos los demás formularios utilizados durante estancias temporales, por ejemplo, el de los trabajadores desplazados a otro país (E 128), de los profesionales del transporte internacional por carretera (E 110), los estudiantes (E 128) o los trabajadores en busca de empleo (E 119).

En una tercera fase, la Comisión Europea pretende que adopte la forma de una "tarjeta inteligente" de lectura electrónica, en la que puedan incluirse datos sobre el historial clínico del usuario. De entrada, la tarjeta no aportará nuevos derechos a los usuarios. Se trata sólo de "simplificar y agilizar los procedimientos", de manera que, por ejemplo, se abrevien los procedimientos de reembolso en aquellos países en los que los usuarios deben abonar la asistencia médica al recibirla, explicó un experto de la Comisión.

En el futuro, Bruselas confía que el documento incluya "otras ventajas", a medida que las normas comunitarias den a los ciudadanos de la UE nuevas posibilidades de recibir asistencia médica durante estancias temporales en otros Estados miembros. Una de ellas, acordada ya a nivel político entre los Estados miembros, es el derecho a recibir no sólo los cuidados urgentes sino todos los necesarios en el Estado miembro de acogida.

La iniciativa de instaurar una tarjeta sanitaria europea partió de la comisaria europea de Asuntos Sociales, Anna Diamantopoulou, y fue respaldada por los jefes de Estado y Gobierno de la UE en la cumbre de Barcelona, en marzo de 2002. Los Quince encargaron entonces a la Comisión que preparasen las disposiciones necesarias para su introducción antes de la próxima cumbre de primavera (el 21 de marzo, en Bruselas).

"La tarjeta sanitaria europea permitirá a los ciudadanos de la UE recibir asistencia médica más fácil y rápidamente cuando se desplacen temporalmente a otros Estados miembros. Tendrá también un gran valor simbólico: después del euro, con esta tarjeta tendremos otro trocito de Europa en nuestros bolsillos", declaró Diamantopoulou.