En conmemoración del Día Mundial para la Prevención de la Violencia y el Embarazo Infantil, el psicólogo Edgar Díaz Franco, quien se encarga de la asistencia psicológica de la adolescente embarazada en el Instituto Nacional de Perinatología.

¿Cómo se puede definir la violencia infantil?

Hay diferentes expresiones de violencia infantil que puede ser física, psicológica o la negligencia en el cuidado, es decir, en la imposibilidad de otorgar a un niño los requerimientos básicos necesarios para su desarrollo y crecimiento saludable, como por ejemplo, no poder alimentarlo adecuadamente o no poder darle educación o salud bucal. En el caso de perinatología lo que podemos encontrar es la expresión de la violencia a través abuso sexual que pudiera terminar en un embarazo. El Instituto es una referencia para atender el embarazo infantil adolescente y los casos que se nos presentan en su mayoría son consensuados, muy pocos se registran como producto de un abuso sexual.

¿Cómo pueden identificar los casos de violencia en el instituto?

Los psicólogos de los institutos, por ejemplo en la Clínica de Adolescencia  tenemos una herramienta para detectar la violencia, se aplica el Cuestionario General de Salud, que es un tamizaje estandarizado de 15 reactivos cuyos criterios ayudan a determinar si la paciente, que no necesariamente tiene que ser adolescente, sufre de algún tipo de violencia. De este modo se determina si la violencia ejercida es leve, moderada o grave, el malestar psicológico se considera a partir de 5 reactivos como leve, a partir de 7 reactivos es un caso moderado y a partir de los 11 es un caso grave y se puede aplicar en todas las edades.

Al momento de la detección del caso grave se deben canalizar a los centros de atención especializada o al área del hospital o de la institución pertinente y se realiza una entrevista clínica completa con el objetivo de hacer un diagnóstico clínico diferencial y canalizar a tratamiento, ya sea dentro del hospital o en instituciones especializadas para casos más específicos.

El malestar psicológico grave puede verse representado en menos del 10 por ciento del total de los casos, es decir, una de cada diez pacientes embarazadas y no embarazada podría presentar un malestar psicológico grave

¿Cómo un médico general puede percatarse de alguna manifestación de violencia en los niños o adolescentes en la consulta?

Aunque no soy experto en ese tema, podría ser a través de la historia clínica, pruebas de laboratorio o de la exploración clínica se puede tener elementos importantes como lesiones físicas que permitan sospechar de una situación de esa naturaleza. En cuanto a los adolescentes pueden identificarse ciertas actitudes como la resistencia a la valoración física o ginecológica.

Todo médico debe estar capacitado para valorar esta sospecha y canalizarlo a la instancia pertinente, en primer lugar se puede hablar con los familiares y con la paciente, posteriormente se debe canalizar con las personas capacitadas para confirmar dicha sospecha.

¿Hay cursos o capacitaciones en México que permitan al médico reconocer la violencia?

En México no está correctamente difundida, sin embargo, hay congresos en los que se interesan por estos temas y trabajan en la difusión de peritajes de ésta índole, ya que es una situación médico-legal que no todos los médicos tienen la capacidad para atender y debe tener una certificación.

¿Cuáles si opinión con respecto a que México sea considerado por la OCDE como el de mayor índice de embarazo infantil y adolescente?

Creo que es un problema multifactorial que debe atacarse a través de un crecimiento que brinde mayores oportunidades tanto de empleo, como de mejor educación y competencias para enfrentar la vida con una mayor preparación. Es importante también hablar de sexualidad considerando el nivel de madurez del adolescente para hablar de la práctica sexual del adolescente de modo que contemple ésta actividad como una parte de su desarrollo y crecimiento y no como un obstáculo en la vida que atraiga una complicación extra que pueda interrumpir su desarrollo.