Un estudio internacional en el que participan el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau – IIB Sant Pau y el Hospital del Mar, determina que las personas  hospitalizadas por COVID-19 con complicaciones macrovasculares crónicas asociadas a la diabetes presentan el doble de riesgo de mortalidad. En dicho trabajo participan grupos de investigación europeos de Francia, el Reino Unido y España, liderados desde el área del Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas del CIBER (CIBERDEM).

Para llegar a estas conclusiones, este estudio retrospectivo multicéntrico recogió casos de diversas cohortes y analizó datos de un total de 4.106 adultos con diabetes preexistente hospitalizados por infección por COVID-19 en el Reino Unido, Francia y España durante la fase inicial de la pandemia (entre marzo de 2020 y octubre de 2020).

Además, un análisis posterior reveló que la cardiopatía isquémica y la enfermedad cerebrovascular fueron los principales contribuyentes de estos resultados adversos. Junto a estos hallazgos, el trabajo también ha mostrado que estos pacientes tenían una menor proporción de ingresos en UCI y necesidad de ventilación mecánica. Esto estaba posiblemente asociado a criterios de admisión selectivos en esta fase de la pandemia.

Complicaciones macrovasculares en diabetes

La pandemia de la COVID-19 ha tenido un impacto negativo en las personas con diabetes. Se considera que la diabetes supone un mayor riesgo para presentar formas más graves de infección por el virus de SARS-CoV2. Así, se asocian a una mayor tasa de complicaciones y de mortalidad. Sin embargo, hasta la fecha se desconocía el impacto de presentar complicaciones crónicas asociadas a la diabetes en el pronóstico de la COVID-19.

Este trabajo es el primero en demostrar que la presencia de complicaciones macrovasculares en los pacientes con diabetes que ingresan por COVID-19 implica un peor pronóstico y el doble de riesgo de mortalidad.

Ante estos datos, el trabajo señala la importancia de valorar correctamente el pronóstico de estos pacientes. También de realizar un seguimiento intensivo en este subgrupo de alto riesgo. Además, estos resultados destacan la necesidad de diseñar programas específicos de salud pública dirigidos a prevenir la infección por SARS-CoV2 en esta población.