El principal tratamiento en el manejo del asma se basa en el uso de la terapia inhalatoria. Realizar un adecuado seguimiento de la técnica inhalatoria del paciente para evitar un uso inadecuado del inhalador y un mal control de la enfermedad por esta causa. Además, su seguimiento mejora el cumplimiento terapéutico por parte del paciente.

Esta es una de las principales conclusiones en las que han coincidido un grupo de especialistas en el manejo de esta enfermedad que han sido preguntados al respecto. Es sabido que uno de los motivos de la mala adherencia de los pacientes al tratamiento está directamente relacionado con el mal uso de los dispositivos inhalatorios.

Un problema que se hace mayor si se tiene en cuenta que muchos facultativos tampoco lo manejan bien. Según los datos que maneja la doctora Laura Candil Cuesta, médica Sacyl del Centro de Salud Ávila Sur Oeste, solo el 14,2 % de los médicos conocen la terapia inhalada de forma adecuada y solo el 27 % la comprueba que el paciente la realice correctamente.

Esta situación se ve reflejada en más agudizaciones, más ingresos hospitalarios y peor pronóstico y calidad de vida a largo plazo, subraya el doctor David Mongil Ruiz, médico de Atención Primaria en el Centro de Salud Leioa, en Bilbao.

Ante esta situación, el experto indica que ante un nuevo tratamiento con inhaladores es fundamental hacer hincapié y dedicar el tiempo suficiente para enseñar la técnica inhalatoria al paciente, así como elegir detenidamente el dispositivo que sea más adecuado en cada caso.

Por su parte, la doctora Liliana Mahulea, especialista en el Centro de Salud La Jota, en Zaragoza, considera imprescindible evaluar la técnica inhalatoria del paciente, no solo al inicio del tratamiento, sino “aprovechando cada visita al médico o a Enfermería, especialmente, si el paciente tiene que usar medicación de rescate”.

Principales características de un inhalador

A la hora de elegir el dispositivo idóneo para cada paciente hay que valorar algunos factores que pueden interferir para lograr una buena adhesión terapéutica. La doctora Marta Merino Muñoz, médica de Urgencias en el Centro de Salud de Tudela Oeste (Navarra), destaca que hay que tener en cuenta: que tenga una dispensación correcta con el flujo inspiratorio bajo, que no requiera coordinación con la inspiración del paciente y que tenga baja velocidad de emisión. “La duración de esta será mayor de un segundo generando partículas de tamaño menor de cinco micras”, explica.

Además, debe contener dosis liberadas exactas y reproducible, que sea sencillo en su manejo, especialmente durante una exacerbación, que el paciente perciba su correcta inhalación, que tenga un mecanismo intuitivo, que contenga múltiples dosis y de rendimiento reproducible en diferentes condiciones, entre otros factores.

En ese sentido, el doctor Mongil incide en que siempre se debe buscar el tratamiento más sencillo para el paciente.

Otro aspecto que a veces no se tiene en cuenta, dice el facultativo, es el componente económico, “pero que se trata de un asunto nada desdeñable a la hora de una correcta adhesión al tratamiento”, apunta.

Test de adhesión a los inhaladores (TAI)

El Test de Adhesión a los Inhaladores (TAI) es un instrumento útil a la hora de poder tomar decisiones clínicas sobre un paciente que utiliza inhaladores en el control de su enfermedad respiratoria, ya sea asma o EPOC.

Esta herramienta posibilita al médico la oportunidad de profundizar en la falta de adhesión del paciente desde diferentes perspectivas permitiendo establecer una estrategia de asistencia personalizada con medidas correctoras en función del perfil del usuario.

El TAI está formado por dos cuestionarios complementarios: uno de 10 preguntas que debe rellenar el paciente para identificar el nivel de adhesión (bueno, mal o intermedio), y otro con 12 cuestiones a cumplimentar por el paciente y el profesional sanitario. Este último orienta sobre el patrón de incumplimiento (errático, deliberado o inconsciente).

En palabras de la doctora Candil, el hecho de que permita orientar el patrón de incumplimiento supone una ventaja adicional en comparación con otros cuestionarios no específicos de inhaladores. “Lógicamente, la eventual corrección de un comportamiento errático (herramientas de recuerdo de la toma, probablemente mediante telemedicina) será muy diferente de la de un deliberado (entrevista motivacional) o de la de un inconsciente (programa personalizado y reiterado de educación de la enfermedad)”, asegura.

Pese a su valía, el doctor Mongil destaca que el principal problema que se presenta a la hora de hacer el TAI es la falta de tiempo en la consulta médica para dedicar el necesario en su realización.

Inhaladores con sistema Spiromax

Con el objetivo de mejorar la adhesión al tratamiento de las personas con asma, las compañías farmacéuticas siguen innovando e investigando para desarrollar inhaladores cada vez más sencillos en su uso. En este escenario, se sitúa el inhalador Spiromax, un dispositivo de polvo seco, más intuitivo y sencillo de utilizar.

Este sistema permite al paciente saber si lo está utilizando de manera adecuada, ya que puede percibir la carga de la dosis, el medicamento tiene sabor e incorpora un contador de dosis de dos en dos que permite comprobar la toma. Además, de tener un diseño más ergonómico que otros dispositivos más antiguos.

Según su experiencia, el doctor Francisco Aganzo López, médico de Atención Primaria y vocal de la Junta de SEMERGEN Aragón, este inhalador cumpliría con casi todas las características del decálogo de cualidades más importantes que debe tener un dispositivo de inhalación.

“Es sencillo, fácil de transportar, no necesita coordinación ni tiempos prolongados de aprendizaje, tampoco gran flujo inspiratorio y basta con abrir la tapa, notar el clic, hacer la inhalación y volver a cerrar, por lo que representa el dispositivo de uso más sencillo que hay hoy en el mercado”, asegura el experto.

La doctora Gloria Osuna Marzal, del Centro de Salud Terrassa Nord, considera que: “es un sistema de inhalación con el que es fácil asegurar una técnica inhalatoria correcta y una buena adhesión al tratamiento evitando el uso excesivo de terapia de rescate, las descompensaciones y la atención en servicios de Urgencias de los pacientes que tienen dicho sistema de inhalación prescrito”. Por lo tanto, mejora la calidad de vida del paciente asmático, su aceptación del tratamiento y seguimiento de su enfermedad, “contribuyendo, incluso, a una mejor relación médico-paciente”, concluye.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores: María Teresa Medrano, Jon Eguireun Amann, Laura Candil Cuesta, Marta Merino Muñoz, Gloria Osuna Marzal, Francisco Aganzo López, Fernando José Juárez Barillas, Liliana Mahulea y David Mongil Ruiz.