E.P. Valencia.- El Gobierno valenciano ha aprobado el proyecto de Reglamento de Organización y Funcionamiento de la Inspección de Servicios Sanitarios de la Generalitat Valenciana, por el que los inspectores de Servicios Sanitarios tendrán la consideración de autoridad pública en el ejercicio de sus funciones, en tanto que los subinspectores ostentarán la condición de agentes de la autoridad.

Este marco regulador de la actividad inspectora viene a compensar la ausencia de regulación específica de los cometidos de la Inspección en la Generalitat Valenciana que, hasta el momento, se regía por la legislación estatal de aplicación y diversa normativa de rango inferior de esta Comunidad, según ha explicado el vicepresidente del Consell, Joaquín Ripoll.

El objetivo de esta regulación es el de "asegurar una asistencia sanitaria de la más alta calidad científico-técnica, en beneficio y como garantía de los derechos de los pacientes", subrayó Ripoll.

Según recoge el proyecto de Reglamento, el personal médico y farmacéutico inspector y enfermero subinspector que desarrolle las funciones de la ISS, tendrá la consideración de personal sanitario. Asimismo, los inspectores de Servicios Sanitarios tendrán la consideración de autoridad pública en el ejercicio de sus funciones, en tanto que los subinspectores ostentarán la condición de agentes de la Autoridad.

Para el debido cumplimiento de las funciones encomendadas, la ISS tendrá total independencia de los órganos de dirección de los centros, establecimientos y servicios inspeccionados.

Regulación del secreto profesional

Un aspecto de gran trascendencia dentro de este Reglamento es la regulación del secreto profesional, al que estará sujeto legalmente todo el personal adscrito a la ISS. En este sentido, los funcionarios que ejerzan tareas inspectoras deberán guardar el debido sigilo y confidencialidad respecto de los asuntos que conozcan por razón de su cargo, así como sobre los datos, informes, origen de las denuncias o antecedentes de los que tengan conocimiento en el desempeño de sus funciones.

Asimismo, cuando la labor inspectora precise el acceso a datos o información contenida en las historias clínicas de los pacientes, deberá guardarse también secreto profesional y garantizar el derecho de los pacientes a su intimidad personal y familiar. La información a que se tenga acceso en el curso de la labor inspectora solo podrá utilizarse para los fines asignados a la misma.

Actuaciones de oficio

El reglamento también prevé que las modalidades de actuación de la ISS podrán ser de carácter programado o no programado. En este sentido, son actividades programadas aquellas que se contemplan en el correspondiente Plan Anual de Inspección, que será propuesto por la Jefatura de la Inspección de Servicios Sanitarios. Por su parte, son actividades no programadas aquellas que se inician de oficio por acuerdo del órgano competente. En todo momento, éstas deberán ajustarse a criterios de legalidad, eficacia y oportunidad.

De acuerdo con este reglamento, que adapta la estructura de la Inspección de Servicios Sanitarios (ISS) a la estructura asistencial de la Consejería de Sanidad, la inspección, evaluación, control, auditoría y acreditación sanitarias, así como la supervisión de la organización y funcionamiento de los servicios sanitarios, se configuran como competencias fundamentales de la Inspección de Servicios Sanitarios.