El 21 de junio es el Día Europeo de la Música. Con motivo del mismo, se ha presentado el estudio ‘La importancia de la audición: escuchar para cambiar el mundo’ realizado por Oticon. Según esta encuesta, Un 67,48 por ciento de los españoles cree que los conciertos suponen un riesgo para su audición. Pese a ello, solo el 11,75 por ciento toma precauciones a la hora de proteger sus oídos en festivales, conciertos y discotecas.

Para aclarar esta cuestión, aporta algunos datos José Luís Blanco, jefe de Audiología de Oticon. "Cuando la música alcanza un determinado nivel, como suele suceder en los festivales y conciertos de verano, puede generar lesiones permanentes en el sistema auditivo. Es probable que muchas de las personas que frecuentan conciertos u otros eventos musicales se hayan visto afectadas por una discapacidad auditiva. Sin embargo, es común que algunas no reconozcan sus síntomas hasta mucho más tarde. Las primeras alteraciones causadas por la exposición a ruidos fuertes pueden ser indetectables en las pruebas auditivas”. De esta forma, confirma que escuchar música con un elevado volumen durante un largo periodo de tiempo puede llevar a provocar daños irreparables como pueden ser acúfenos, pérdida de audición o hipersensibilidad.

Riesgos a tener en cuenta durante  los conciertos

Cabe recordar que los conciertos cuentan con un volumen máximo que respetar. Pese a ello, es muy corriente que sea aún mayor debido al ruido del público. “Cuando hay un volumen de fondo demasiado alto tendemos a elevar nuestra voz y a gritar, lo que puede repercutirnos todavía más. Por lo general, los niveles de sonido tan altos pueden llegar a provocar un grado de pérdida de audición en muy poco tiempo. Incluso causar dolor y daños permanentes en los oídos”, indica Blanco.

Pese a ello, es en los entornos laborales y de ocio como conciertos, festivales o discotecas donde menos se protege la audición. “Hay países en los que a la entrada del espectáculo se entrega a los asistentes unos tapones para que puedan proteger sus oídos dentro del recinto. Son países con mayor concienciación, pero es una práctica que podría extenderse a España donde tenemos tantos eventos de este tipo”, aconseja Blanco.