El Colegio de Médicos de Salamanca ha condenado "enérgicamente" comportamientos como los del matrimonio y un hijo que agredieron el martes a un facultativo en dos ocasiones, en el centro de salud de San José y en las proximidades de la Comisaría, a la que acudió para poner una denuncia. La entidad colegial considera "inadmisible" que "profesionales altamente cualificados, dedicados a la difícil labor de velar por la salud humana, sigan siendo objeto de tratos vejatorios y agresiones". Representantes colegiales y del Ayuntamiento de Salamanca, entre otras autoridades, han acudido este miércoles a una concentración contra la violencia a las puertas del centro de salud.

El Colegio también ha solicitado a la Administración "más medidas de seguridad y punitivas para erradicar estas agresiones, ya consideradas atentado contra la autoridad y, por lo tanto, constitutivas de delito". Asimismo, ha resaltado que el Colegio "continuará prestando a los médicos salmantinos toda la ayuda y el asesoramiento jurídico que necesiten ante agresiones de pacientes, y se personará como parte interesada, a requerimiento de los interesados, en todas las situaciones de este tipo que se produzcan en la provincia".

Asimismo, la corporación que preside Manuel Gómez Benito ha solicitado a aquellos colegiados que sufran maltrato de cualquier tipo en el ejercicio de su actividad profesional que "lo pongan de inmediato en conocimiento del Colegio, a fin de que la asesoría jurídica pueda actuar en consecuencia, con independencia de que también lo denuncien a través de la Administración para la que trabajan".

Detenidos tres presuntos agresores

Como consecuencia de los hechos denunciados por el Colegio de Salamanca, tres personas han sido detenidas como presuntos autores de la doble agresión del martes a un médico en el centro de Salud de San José (Salamanca). Según fuentes policiales, el facultativo fue agredido inicialmente, en torno a las 12:30 horas, por el acompañante de una paciente cuando estaba en consulta, y posteriormente volvió a ser golpeado por familiares de los mismos pacientes, que le esperaban a las puertas de la Comisaría Provincial para evitar que pusiese una denuncia por lo ocurrido previamente.