Durante el II Congreso Nacional Covid-19, especialistas de la salud respiratoria analizaron y debatieron los riesgos del tabaco y la infección por coronavirus. La principal conclusión es que el tabaquismo actual o previo es un factor de riesgo para una peor evolución. Así se ha observado en los fumadores una evolución más severa de la infección por Covid-19 y un Covid-19 más sintomático. No obstante, tanto fumar como vapear puede incrementar la expresión de ACE2. Esto lo convierte en un factor de riesgo añadido para contraer infecciones, tanto víricas como bacterianas.

Es por ello que las pruebas a los fumadores deben de seguir protocolos estrictos. Estas se realizarán solo si las Unidades de Tabaquismo disponen de los equipos de protección individual necesarios.

Intervenir en los fumadores

Dados estos datos, desde SEPAR también aportan una perspectiva positiva. Y es que esta es una buena oportunidad para intervenir en los fumadores. “El actual es un momento ideal para su abordaje aprovechando la mayor concienciación y preocupación de la población ante el riesgo de enfermar por COVID-19”, exponía Raúl de Simón Gutiérrez.

Para este especialista el uso de las nuevas tecnologías, como la mensajería móvil o los recursos web son herramientas idóneas para dar soporte a los fumadores. Todo sin olvidar que es fundamental el abordaje multicomponente, con ayuda psicológica y farmacológica.

En esta línea intervenía la enfermera Paz Vaquero. La experta exponía que “la actividad asistencial comprende la prestación de asistencia sanitaria para ayudar a dejar de fumar y debe hacerse a aquellos fumadores que hayan sido remitidos cumpliendo los criterios de derivación establecidos”. Actualmente, la asistencia puede ser proporcionada en tres tipos de formato: individual, grupal y telefónica.