Las alteraciones genéticas actúan como factores predictivos y pronósticos de la leucemia linfocítica crónica (LLC). Además, anticipan la posible respuesta al efecto de los tratamientos, especialmente cuando se utiliza quimioinmunoterapia. Así se ha puesto de manifiesto en el primer Curso Teórico-Práctico Estudio Molecular en Leucemia Linfocítica Crónica (LLC), organizado por la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia (SEHH).

Actualmente, España tiene cuatro centros de referencia especializados en el estudio de los factores pronósticos de la leucemia linfocítica crónica. Todo ello gracias a la iniciativa del Proyecto RED53. No obstante, la implementación de las técnicas de secuenciación masiva conlleva un coste, mantenimiento, instalación y conocimiento especializado. Los cuatro centros de referencia son:  el Hospital Universitario de Salamanca, el Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid, el Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona y el Hospital Clínico Universitario de Valencia.

Diferentes alteraciones genéticas

En concreto, se concluyó que las mutaciones de los genes IGHV y TP53 están relacionadas con el pronóstico y la respuesta al tratamiento de la enfermedad. A este respecto aportaba más información Lucrecia Yáñez, especialista del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander.  “La ausencia de mutaciones en la cadena pesada de las inmunoglobulinas nos indica una célula tumoral más inmadura. Por tanto, con mayor capacidad proliferativa y con mayor inestabilidad genómica. En estos casos, la progresión de la enfermedad es más rápida y, con ciertos tratamientos, la recaída de la enfermedad es más precoz”.

Por otra parte, en cuanto a otras alteraciones genéticas, se analizó la mutación del gen que codifica la proteína p53. Esta se relaciona, en cualquier neoplasia, con una mayor resistencia al efecto de los tratamientos. También disminución de la supervivencia en comparación con los pacientes que no tienen esta alteración.

De esta forma, la ausencia de mutación de la cadena pesada de las inmunoglobulinas se da en el 50 por ciento de los pacientes con LLC. Este es un estado que nunca va a cambiar a lo largo de la evolución de la enfermedad. Por el contrario, el porcentaje de mutaciones de p53 sí es variable y oscila entre un 7-10 por ciento en los pacientes previo al primer tratamiento. Esta puede llegar a estar presente en un 40-60 por ciento de los pacientes que han recibido varias líneas de tratamiento previo o evolucionan a un síndrome de Richter.