El consejero de Sanidad de Castilla y León, Antonio María Sáez Aguado, ha rechazado una situación de "colapso" en los hospitales de la Comunidad durante las últimas semanas y considera que se ha dado una respuesta "razonable" a la situación epidemiológica que se ha dado, que ha sido más intensa que otros años en el caso de la gripe, y que ha afectado a más niños en el caso de la bronquiolitis.

Así lo ha expresado en su comparecencia en la Comisión de Sanidad de las Cortes, donde ha explicado la situación de la atención sanitaria que se ha dado en las últimas semanas y el presunto "colapso" que han criticado los diferentes grupos de la oposición tanto en los servicios de urgencia como en los hospitales.

En este marco, el consejero ha asegurado que no comparte una "situación de colapso" o "caos" y ha situado la mayor presión asistencial en los servicios de urgencias y los hospitales debido a una situación epidemiológica por la difusión del virus de la gripe y el brote de bronquiolitis que ha afectado a menores.

Esta situación ha sido "más intensa" y ha tenido una mayor "afectación" que otros años anteriores, pero ha insistido en que la respuesta ha sido razonable y "no especialmente distinta en lo cualitativo" a años anteriores, a pesar de una mayor intensidad y afectación. "Esto ha funcionado, con problemas, presión, con saturación puntual, pero ha funcionado", ha dicho el consejero, quien ha asegurado que en Urgencias funcionó el sistema de clasificación de pacientes y los más graves fueron atendidos los primeros y después los menos graves.

En lo que se refiere al brote de bronquiolitis, ha explicado que se trata de una enfermedad que afecta al 10 por ciento de los lactantes, con una tasa de ingreso del 2 al 5 por ciento, con una epidemia anual entre noviembre y marzo y un pico habitual en el mes de enero, pero al mismo tiempo ha aclarado que se puede predecir gracias a que habitualmente se extiende de Este a Oeste y de Sur a Norte, de forma que suele llegar una o dos semanas después que a la Comunidad de Madrid.

En cuanto al número de afectados, ha explicado que se han incrementado "de forma significativa" en los últimos años y "lo más llamativo" es que la edad de los niños que sufren la enfermedad ha bajado hasta los 2,8 meses, de manera que se afecta cada vez a más pequeños y, por tanto, "cada vez es más grave".