Durante las XI Jornadas Profesionales

para el Autocuidado

de la Salud, celebradas

recientemente en Madrid, se

expusieron los beneficios para

la salud que supondrá la aplicación

del Reglamento Europeo

1924/2006 sobre declaraciones

de propiedades saludables en

los alimentos, según el cual el

consumidor conocerá las propiedades

saludables de los alimentos

que compra a través

del etiquetado.

Para la Vocal de Alimentación

del Consejo General de

Colegios Oficiales de Farmacéuticos,

Consuelo de la Riva,

la aplicación del reglamento es

una gran noticia, “esperada y

necesaria”, ya que se centra en

“proteger la salud y los derechos

de los consumidores”. Lo

más positivo es “la obligación

de incluir en el etiquetado información

del valor energético,

contenidos de azúcares,

grasas saturadas y sodio de los

productos alimenticios que

podemos encontrar en el supermercado”.

Por su parte, el Director

Ejecutivo de la Agencia Española

de Seguridad Alimentaria,

José Ignacio Arranz, incidió en

los “efectos perversos” de los

perfiles nutricionales de los

productos que en ocasiones se

centran sólo en las propiedades

beneficiosas sin hablar de

las negativas, como por ejemplo

sucede con el vino y sus

propiedades, “su abuso, como

el de cualquier bebida alcohólica,

puede acarrear problemas”,

explicó.