Las altas temperaturas, el sol y la brisa son factores que arriban con la estación primaveral, sin embargo, llegan también causantes de alergias como el polen o la contaminación/contingencia ambiental.

Identificar una alergia primaveral es una fácil tarea para médicos especialistas y generales: picazón en la nariz, boca, ojos, problemas con el olfato, rinorrea, estornudos, nariz tapada y disminución del sentido del olfato.

Todos los especialistas en alergias deben contemplar  las contingencias ambientales, es decir, las altas concentraciones de contaminantes, polen y otros agentes alérgenos, pueden complicar a los pacientes con rinitis alérgica, conjuntivitis y otras condiciones de irritación cutánea.

Opciones terapéuticas contra la contingencia ambiental

Existen muchas opciones para tratar la rinitis alérgica, que es el trastorno sintomático de la nariz inducido por la inflamación de la mucosa nasal, tras la exposición a un alérgeno, como el polen en primavera o contaminantes urbanos.

Una solución nasal es una opción natural y de fácil acceso para sobrellevar estas molestias, limpiar, restaurar y mantener la humedad natural de la nariz. Un tratamiento basado en agua de mar como Stérimar ayuda también para:

  • Eliminar el moco de la nariz
  • Estimular la función ciliar
  • Disminuir el edema de la mucosa nasal
  • Descongestionar los conductos nasales, favoreciendo así la respiración.

 

Uso de agua de mar para disminuir síntomas

Si bien una alergia primaveral se puede tratar con el agua de mar, esta también es útil en general para un caso de contingencia ambiental, en donde el nivel de contaminantes en el aire es mayor y por lo tanto el riesgo a la salud se incrementa.

  • Algunas recomendaciones para cuidar tu salud en tiempos de contingencia ambiental son:
  • No realizar actividades al aire libre.
  • Evitar salir, pero en caso de ser necesario, utilizar cubrebocas.
  • Tomar abundante agua.