Nature News se hace eco del controvertido “estudio-desafío-humano” en EEUU en el que cientos de personas se han ofrecido voluntarias para ser infectadas con el coronavirus sin que ningún ensayo haya sido planeado.

La estrategia de acelerar el desarrollo de una vacuna para el COVID-19 mediante el contagio intencionado de personas jóvenes y sanas está adquiriendo momentum. La iniciativa popular, denominada 1DaySooner , no está asociada a compañías o grupos que estén desarrollando vacunas frente al virus. El co-fundador de la iniciativa espera que se pueda mostrar que hay un amplio apoyo a los ensayos de “desafío-humano”, que tienen el potencial de llegar a producir una vacuna efectiva más rápido que los estudios convencionales.

La idea se basa en que un “ensayo-desafío” (challenge trial) podría en teoría dar resultados más rápidos ya que un grupo pequeño de voluntarios recibiría la vacuna y después serían intencionadamente infectados por el virus para evaluar la eficacia de la misma. Los ensayos clínicos en vacunas necesitan mucho tiempo, ya que los participantes reciben la vacuna, o placebo, y los investigadores hacen seguimiento de quién se infecta en el curso normal de su vida diaria.

Tal y como reporta Nature News, el director ejecutivo del grupo Waitlist Zero declara que la intención es reclutar el mayor número de voluntarios posible y pre-clasificarles como susceptibles de participar en “ensayos-desafío” en caso de que se produzcan.

Las personas que se han apuntado como voluntarios tienen un perfil muy concreto: son jóvenes, viven en áreas urbanas y tienen una alta motivación para hacer algo constructivo en la pandemia del COVID-19. Son conscientes del riesgo, pero reconocen el tremendo beneficio de acelerar el desarrollo de una vacuna y eso hace que les merezca la pena.

El mes pasado, Nature Q&A publicaba los argumentos planteados sobre la posibilidad de realizar “ensayos-desafío” con seguridad. Ensayos de estas características se han realizado en el pasado para enfermedades como la gripe o la malaria.

En Europa, concretamente en Londres, la directora del programa de vacunas de Wellcome indica que se ha comenzado a discutir la ética y la logística de un ensayo de desafío humano para una vacuna contra el coronavirus.