Los resultados del estudio COHERENT-COPD (the Clinical Outcomes, HEalthcare REsource utilizatioN and relaTed costs in patients with COPD), de AstraZeneca, revelan que las agudizaciones de la EPOC, moderadas y graves, se asocian a:  una peor calidad de vida, peor pronóstico para los pacientes, un mayor coste sanitario.

En concreto, el estudio COHERENT-COPD analiza los pacientes atendidos en urgencias o ingresados en el Hospital 12 de Octubre de Madrid por una agudizaciones de la  EPOC. Así, se tuvieron en cuenta a 2.384 pacientes y se estudió también su evolución durante el año posterior. Todo ello, con el objetivo de identificar aquellos que requieren una mayor vigilancia y tratamiento individualizados.

Aportaba más datos de este trabajo Carlos Álvarez Martínez, jefe de Sección de Neumología del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid. “La atención en Urgencias supone el 12 por ciento de los costes calculados. Sin embargo, los mayores costes son los asociados a la hospitalización. Esta conlleva el 45 por ciento del gasto y los reingresos el 43 por ciento. No obstante, hay que tener en cuenta que más de un tercio de los pacientes dados de alta en el hospital volverán a ingresar en los meses siguientes”.

Impacto de las agudizaciones de la EPOC

Las exacerbaciones o agudizaciones de la EPOC son episodios de empeoramiento de los síntomas causados por un aumento local y generalizado de la inflamación. Se distinguen por un empeoramiento de la disnea o sensación de ahogo o falta de aire, de la tos y de la cuantía y coloración de la expectoración. Aunque la frecuencia de las exacerbaciones varía entre pacientes, la media está entre 1 y 4 veces por año.

Mejorar la función pulmonar, reducir las exacerbaciones y controlar los síntomas diarios como la disnea, son objetivos de tratamiento en el manejo de la EPOC. Sin embargo, prevenir las agudizaciones no siempre es posible. A este respecto, Álvarez Martínez ha señalado que la adherencia al tratamiento inhalado, dejar de fumar, seguir los ejercicios de rehabilitación respiratoria y el programa de vacunas, tener una nutrición adecuada y hacer ejercicio o tener una vida activa, son algunas de las recomendaciones que podrían ser eficaces. “También hay programas específicos para los pacientes más graves y con mayores ingresos”, concluye.