Redacción, Madrid.-El progresivo incremento del número de pacientes con insuficiencia renal crónica (IRC) terminal en nuestro país es considerado, hoy en día, un tema socio sanitario de extraordinaria importancia, que preocupa a la Sociedad Española de Nefrología (SEN), según ha manifestado a través de un comunicado. "Dados los altos costes económicos que supone el tratamiento con diálisis, algunas estimaciones avanzan que, de no frenarse la tendencia, numerosos países tendrían que limitar drásticamente el ofrecimiento de esta terapia".

Tal como se explica desde esta Sociedad Científica, en los países menos desarrollados la diálisis sólo puede ser realizada en una minoría de pacientes, a pesar de que también en ellos se registra un aumento notable en la prevalencia de IRC. "La escasez de donantes hace que el número de trasplantes renales, la opción terapéutica más satisfactoria, no logre cubrir las necesidades actuales", según ha indicado el doctor Manuel Praga, miembro de la Sociedad Española de Nefrología y médico del Servicio de Nefrología del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

Otras medidas terapéuticas

Ante este panorama, es necesario evitar que los enfermos renales alcancen grados terminales de insuficiencia renal por lo que resulta cada vez más urgente el empleo de otras opciones terapéuticas que han demostrado de forma reiterada su capacidad para retrasar la progresión del daño renal.

Junto a ello, la SEN considera recomendable tener en cuenta otras acciones que han demostrado también efectos renoprotectores y antiproteinúricos, como el control estricto de la TA (en valores inferiores a 130/80 mmHg), el tratamiento de la hiperlipidemia, la prevención y tratamiento de la obesidad, el abandono del tabaco y la restricción de proteínas de la dieta (esta última medida cuando ya existe IRC avanzada).