Criterios para la actividad quirúrgica programada, elaborados por la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). Diversas sociedades científicas han participado en la elaboración de un documento para el manejo clínico de pacientes con COVID-19. Las ‘Recomendaciones SEIMC para el manejo clínico de pacientes con COVID-19’ incluyen recomendaciones de tratamiento, de ingreso y de seguimiento en función de unos criterios y de la gravedad que presente la enfermedad.

La SEIMC, que preside Jordi Vila Estapé, también ha incluido la recomendación de los fármacos que están desaconsejados para el tratamiento del nuevo coronavirus.

Según esta sociedad científica, el objetivo del documento es “servir de guía en la elaboración de protocolos locales para reintroducir la actividad quirúrgica programada en un hospital en el marco de la pandemia”.

Los autores han puntualizado que el informe “no aborda las recomendaciones de seguridad en cirugías urgentes o aquellas no electivas, ni las realizadas en otros entornos asistenciales no hospitalarios”.

En la elaboración del documento de la SEAIC han intervenido la Asociación Española de Cirujanos (AEC), la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Tratamiento del Dolor (SEDAR), la Sociedad Española de Medicina Preventiva, Salud Pública e Higiene (SEMPSPH), la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) y la Asociación Española de Enfermería Quirúrgica (AEEQ).

Los autores de la guía son Jose Ramón Arribas, de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario La Paz de Madrid; Carolina García-Vidal, Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Clinic de Barcelona; Juan Carlos Galán Montemayor, del Servicio de Servicio de Microbiología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, y Jesús Rodríguez Baño, del Servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.

Criterios para la actividad quirúrgica programada

El informe indica también que todas estas medidas están sujetas a revisión, según la situación global de la pandemia. Además, deben adaptarse al hospital, los medios disponibles, las necesidades diarias y las recomendaciones del Ministerio de Sanidad. Su aplicación debe basarse siempre en la seguridad del paciente y del personal sanitario.