Con la llegada de junio termina un ciclo formativo, y esto supone que los profesionales sanitarios en formación vean terminados sus residencias, y por lo tanto, la Sanidad Pública deje de contar con estos efectivos. En concreto, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha avisado de que este lunes la sanidad pública perderá a más 6.000 de estos profesionales.

Se trata de las especialidades de Medicina, Enfermería, Farmacia, Química, Biología, Bioquímica, Psicología y Física, las cuales España no se puede “permitir el lujo de prescindir de ellas”, teniendo en cuenta la situación crítica que afronta el sistema sanitario como consecuencia de la crisis del coronavirus.

Es por ello que el sindicato ha reclamado al Ministerio de Sanidad y a las consejerías autonómicas de Salud que agilicen la toma de posesión del nuevo personal en formación (unas 10.000 personas, previstas inicialmente para el mes de septiembre), así como la contratación urgente de los especialistas que hoy han terminado su periodo de residencia.

Falta de previsión

Tal y como ha recordado el sindicato, durante la pandemia ha denunciado la “falta de previsión” en cuanto a políticas de recursos humanos efectivos, tanto en los momentos de máxima presión asistencial como en fase de desescalada.

Según datos aportados por Sanidad, el Ministerio reclamó a las autonomías la realización de 81.800 contratos. Sin embargo, CSIF ha comprobado que solo se han realizado 30.000 contrataciones en este ámbito, por lo que nos hemos enfrentado a la crisis con un déficit de 51.800 efectivos.

“Nuestro sindicato considera que estas cifras son insuficientes CSIF reclamará planes de refuerzo en los centros hospitalarios y de atención primaria para abordar con garantías las fases de desescalada”, ha concluido la organización.