La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha denunciado que las comunidades autónomas intervengan por decreto las jornadas y los horarios de la Sanidad ante la escasez de plantillas de profesionales.

Señala que las consejerías de Sanidad de las diferentes comunidades autónomas están ultimando decretos y ordenanzas con los que pretenden intervenir de manera excepcional los horarios, jornadas, turnos de trabajo, permisos, reducciones de jornadas y las diferentes modalidades en la prestación de los servicios ante la situación de emergencia por la evolución de la COVID-19 y la escasez en las plantillas.

Restricción unilateral de las condiciones laborales

Ante esta situación, CSIF ha anunciado que estudia acciones jurídicas ante lo que considera una restricción unilateral de las condiciones laborales. Además, tal y como ha detallado, los profesionales se pueden ver obligados a ejercer funciones distintas a las de su especialidad. Esta posibilidad les sitúa en una posición de “vulnerabilidad”.

Además, ha criticado la “falta de previsión” de las autoridades ante la segunda oleada de la pandemia y la ausencia de planificación sanitaria. “La semana pasada nos manifestamos frente al Ministerio de Sanidad para trasladar la preocupación del sector por el incremento de la presión asistencial, la falta de profesionales y de equipamientos adecuados para afrontar la situación, con el peligro de que se produzca de nuevo una situación de colapso. CSIF también ha acudido al Defensor del Pueblo para denunciar esta situación”, apunta el Sindicato.

En plena segunda oleada del Covid-19, CSIF ha reclamado que se dimensionen las plantillas a la situación real, con refuerzos urgentes (al menos 62.000 profesionales de manera inmediata) y la cobertura de bajas, incidencias, permisos, etcétera, que garanticen la continuidad laboral y una adecuada asistencia sanitaria.

Sin embargo, la organización sindical ha constatado que el sector de Sanidad y Servicios Sociales ha destruido 17.548 empleos durante los meses de septiembre y octubre (-1.979 y -15.569 respectivamente), según los últimos datos de afiliación a la Seguridad Social. “Esta destrucción de empleo durante dos meses consecutivos es inadmisible teniendo en cuenta la evolución de la pandemia y responde a la precariedad de los puestos de trabajo en un sector fundamental para combatir los efectos del coronavirus”, ha detallado.