Vicente Martínez, Valencia.-La medida del conseller de Sanidad de pagar más a determinados trabajadores en función de los objetivos cumplidos ha generado una polémica entre los sindicatos. CCOO ha denunciado que la distribución del plus de productividad ha sido injusta «porque se han establecido unos criterios subjetivos».

 

Sin embargo, la principal crítica parte del sindicato CSI-CSIF, que acusa a la Conselleria de realizar «un trato de favor hacia los sindicatos CCOO y Cemsatse, y el agravio que se les hace al resto de agentes sociales, a quienes se les ha negado el diálogo».

 

Según CSIF, la productividad variable ha sido firmada con CCOO y Cemsatse en atención primaria, mientras que en atención especializada se ha firmado con los CSIF y Satse “sin mantener ninguna reunión para poder contabilizar la productividad”.

 

CSI-CSIF opina que el origen de «esta falta de negociación» ha sido provocada por la premura de plazos, que la propia Conselleria de Sanidad se ha visto obligada a cumplir después de meses de inactividad, para poder cerrar el ejercicio económico antes del 31 de diciembre.

 

Este sindicato no firmó el acuerdo de productividad variable en atención primaria «porque sólo afectaba a médicos de equipo y pediatras». En cambio, sí suscribió el de atención especializada «porque contemplaba a todo el personal, incluidos los de cupo, y aseguraba la retribución para todos», bien por cumplir los objetivos o bien por el acuerdo de gestión del centro.

 

Por su parte, el sindicato de médicos de asistencia pública (SIMAP) explicó que el complemento de productividad variable 2004 «presenta unos defectos esenciales que hacen muy dudoso que su propósito de incentivar a los profesionales se verifique». Para este sindicato de médicos, «lo más probable es que el efecto conseguido sea el inverso al pretendido: malestar y desmotivación entre los profesionales por desigualdades de difícil justificación, en vez de ilusión y motivación».

 

El Simap considera que uno de los defectos esenciales de este complemento es «que los 1.500 médicos MIR en formación y los 1.500 médicos con nombramientos sólo para guardias no han entrado siquiera a evaluación, lo que constituye una discriminación».

 

Por su parte, el sindicato médico de la Comunidad Valenciana (CESM-CV) ha solicitado por escrito a la Consejería de Sanidad que le facilite el “listado”, así como las “conclusiones definitivas” y retribuciones percibidas por los profesionales en concepto de productividad variable.