Con el objetivo de acabar con la discriminación que padecen las personas con diabetes en el acceso a las administraciones pública, la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) y la Federación Española de Diabetes (FEDE), han llegado a un acuerdo con el que pretenden promover acciones conjuntas en este sentido.  En concreto, se trata de  un convenio de colaboración para defender los derechos profesionales de las personas que sufren diabetes -unos seis millones en España- y acabar con la discriminación laboral actual a la hora de acceder a determinados empleos públicos, como en el caso del Cuerpo Nacional de Policía o Guardia Civil, entre otros.

Para ello, CSIF trasladará esta iniciativa en el marco de la interlocución que mantiene con el Gobierno en las distintas mesas de Función Pública, según ha anunciado Miguel Borra, presidente de CSIF. El sindicato iniciará una ronda con los grupos parlamentarios en el Congreso de los Diputados en defensa de la igualdad de oportunidades del colectivo.

Casos reales

Para ejemplificar esta situación, se ha contado con el testimonio de Antonio Rey, un paciente con diabetes tipo 1, bombero, ha prestado testimonio en esta rueda de prensa para explicar su situación actual, tras ser apartado de sus funciones habituales y quedar asignado a otras de tipo administrativo al ser diagnosticado.

Tal y como han informado CSIF y FEDE  en rueda de prensa, la discriminación laboral en el acceso a ciertos puestos de empleo público se basa en unos cuadros médicos de exclusión que datan de los años 80 y que no consideran los avances que se han producido en los últimos años a nivel científico, tecnológico y farmacológico. A esta idea, suman el sinsentido de que una persona con diabetes no pueda optar a ciertos puestos de trabajo, pero sí sea considerada apta para ejercerlo si desarrolla la patología una vez ocupada su plaza, lo que tampoco libra a estas personas, en muchos casos, de sufrir discriminación desde dentro de la organización.

A este respecto, la gerente de FEDE, Mercedes Maderuelo, concluía que “estamos decididos a tender puentes, unir nuestros esfuerzos a los de otras entidades que, como CSIF, trabajan defendiendo los derechos e intereses de los trabajadores, independientemente de sus condiciones de salud. Por eso, estamos satisfechos de que se haya firmado un acuerdo entre ambas entidades, dando así un paso más para acabar con la discriminación laboral por diabetes”.