Más de 134 millones de euros sólo en consultas de atención primaria, hospitalizaciones e interconsultas. Éste fue el coste asistencial que ocasionaron la enfermedad neumocócica, la gripe, el herpes zóster y la tosferina en el año 2015. En concreto, entre los mayores de 45 años dentro del Sistema Nacional de Salud.  Así lo desvela un estudio presentado en el congreso conjunto de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), de la Asociación Portuguesa de Epidemiología (APE) y de la Sociedad Española de Salud Pública y Administraciones Sanitarias (SESPAS).

La investigación, bajo el título “Carga económica directa de enfermedades prevenibles por vacunación en el adulto mayor en España” está desarrollada con la colaboración de GSK. Esta señala, en concreto, que la mayor parte de este gasto corresponde a la enfermedad neumocócica, con el 44 por ciento del gasto total. Otro 40 por ciento fue debido a gripe y el 16 por ciento al herpes zóster. La tosferina sólo representa el 0,1 por ciento del total, aunque los expertos matizan que se trata de una enfermedad infradiagnosticada.

Esta sería, no obstante, la estimación mínima posible, dado que no tuvo en cuenta otros costes asociados como medicación, pruebas diagnósticas, o pérdidas de productividad. Así, la investigación revela que este coste asistencial podría minimizarse. En gran medida, implementando políticas vacunales adecuadas al contexto y características de la población.

Coste asistencial prevenible

Entre los datos presentados también hay otros destacables y que se relacionan directamente con la denominada “inmunosenescencia”. Es decir, la pérdida de la capacidad de respuesta inmunitaria. Es por ello que a partir de los 45 años el gasto sanitario directo que generan estas cuatro enfermedades inmunoprevenibles representa casi el 64 por ciento del gasto ocasionado para el total de la población española.  “Además, ocho de cada diez ingresos hospitalarios ocasionados por el herpes zóster se producen en los adultos de 45 o más años”, detalla.

A este respecto se pronunciaba Luis Ignacio Martínez Alcorta, vocal de la Asociación Española de Vacunología (AEV) y uno de los autores del estudio. “La investigación concluye con la necesidad de incrementar las medidas sanitarias preventivas para reducir la carga económica directa de estas enfermedades, siendo la vacunación la herramienta más eficiente para ello”.

El autor señala también que el estudio analiza el coste asistencial en el medio hospitalario y en los centros de salud. “Este es de casi 80 millones de euros para la atención hospitalaria, de unos 35 millones de euros para la atención primaria y de 21 millones para las interconsultas”.