No está claro el beneficio del cribado del colesterol en niños y adolescentes, puesto que no hay evidencia científica. De hecho, el cribado selectivo en niños con antecedentes familiares de primer grado con enfermedad cardiovascular temprana o colesterol >240 mg/dl comparado con el cribado poblacional no ofrece beneficios importantes para el diagnóstico de la dislipemia.

Las pautas para niños de 0 a 2 años no establecen recomendaciones de screening lipídico, mientras que en niños de 2 a 8 años se siguen las mismas recomendaciones añadiendo medir el perfil lipídico en ayunas 2 veces si tiene historia familiar de riesgo, en diabéticos, hipertensos y con obesidad. Los niños con condiciones médicas de moderado o alto riesgo, entre 9 y 11 años, pueden hacerse el primer screening universal con un perfil lipídico sin ayunas y repetirlo y promediar. Entre los 12 y 16 años se siguen pautas similares.

Determinación de los niveles

Los niveles de colesterol total y c-LDL varían entre las diferentes cohortes dependiendo de situación geográfica, edad y sexo. De hecho, harían falta estudios poblacionales para poder determinar los valores lipídicos de la población infantil y adolescente que se encuentran dentro de la normalidad, ya que los niveles de colesterol varían geográficamente.

De forma general se establece que unos valores de colesterol total > 200 mg/ml y de LDL> 130 mg/ml se considerarían altos. Un valor objetivo podría ser de colesterol total < 170 mg/ml y LDL < 110 mg/ml.

Factores asociados en el colesterol en niños

Un niño puede tener colesterol alto por muchas razones, como obesidad, diabetes, enfermedad renal, enfermedad del hígado, o tiroides hiperactiva. Si un análisis inicial muestra colesterol alto, hará falta un nuevo examen de sangre después de 2 semanas para confirmar los resultados. Si aún es alto, se determinará si el niño tiene una condición subyacente.

La alimentación continúa siendo la base del tratamiento, especialmente en los niños. Los niños con hipercolesterolemia familiar (HF) son particularmente sensibles a las modificaciones dietéticas en la primera década de la vida, consiguiendo reducir las concentraciones de colesterol LDL entre un 15 y un 25%. La alimentación en los niños con HF debe ser variada y aportar los nutrientes necesarios para el adecuado desarrollo y crecimiento. En un niño con HF, se puede comenzar a realizar modificaciones en la alimentación a partir de los dos años de edad.

Una nueva opción terapéutica tanto en los niños como en los adultos es el empleo de los productos lácteos y margarinas enriquecidas en esteroles vegetales.

Tratamiento individual para el colesterol en niños

Respecto a qué niño tratar y cuándo comenzar con los fármacos, se debe individualizar cada caso teniendo en cuenta los antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular prematura, el sexo del niño (antes en los varones) y las concentraciones de colesterol total y c- LDL.

Si se necesita tratamiento con fármacos reductores del colesterol antes de los 10 años se puede considerar el uso de resinas que pueden disminuir los niveles de C-LDL de un 10 a un 20% según la dosis administrada. Son seguras, pero tienen el inconveniente de su mala tolerancia gastrointestinal.

Estatinas en niños

Con la evidencia disponible, se puede recomendar el uso de estatinas en niños varones a partir de los 10 años y en niñas un año después de la primera menstruación, siempre que continúen con concentraciones elevadas de colesterol a pesar de un tratamiento dietético adecuado. En los estudios realizados con estatinas no se han observado alteraciones en el crecimiento ni en la maduración sexual de los niños.

En los niños con hipercolesterolemia sin historia familiar de dislipemias monogénicas se aconseja una dieta mediterránea, realización de ejercicio y mantener un peso adecuado.

Por su parte, las estatinas reducen el CT y C-LDL en niños y adolescentes con hipercolesterolemia familiar, por lo que son una buena alternativa terapéutica cuando están indicadas.

No se conoce el efecto a largo plazo del tratamiento con estatinas sobre el crecimiento, maduración sexual, función hepática y muscular en los niños. No hay evidencia sobre el tratamiento con estatinas en pacientes con hipercolesterolemia monogénico.

Para la elaboración de este artículo se ha contado con la colaboración de los doctores especialistas en Medicina de Familia Francisco Marchante Melero y Fabian Padilla Urieles, el internista Oscar Zoleto y el nefrólogo John Jairo Gómez Pérez, del Hospital de Ceuta; los especialistas en Medicina de Familia Ignacio Calles Romero, José Antonio Novalio Gomez y el cardiólogo Crescencio Camacho Vázquez; los especialistas en Medicina de Familia Juan Calderón Vega, Felipe Sánchez Gahete, Pedro Velez Morgado y el internista Alfonso Iglesias Arroyo, de Zafra; los médicos de Familia Francisco Santos Huertas, Manuel Rodríguez Wert, Fuad Bitar Mamich y Heliodoro Moya Cabezas, del Centro de Salud Polígono Norte.