Los científicos David Julius y Ardem Patapoutian han sido galardonados de forma conjunta con el Premio Nobel de Medicina 2021. En concreto,  por sus “descubrimientos de los receptores de la temperatura y el tacto”. Julius nació en 1955 en Nueva York (Estados Unidos), mientras que Patapoutian nació en 1967 en Beirut (Líbano).

En concreto, este Premio Nobel de Fisiología y Medicina 2021 se basa en dos cuestiones. Por un lado, Julius ha utilizado la capsaicina para identificar un sensor en las terminaciones nerviosas de la piel que responde al calor. Esta es un compuesto picante del chile que induce una sensación de ardor.

Julius y sus colaboradores crearon una biblioteca de millones de fragmentos de ADN. Estos correspondían a los genes que se expresan en las neuronas sensoriales que pueden reaccionar al dolor, el calor y el tacto. Así, plantearon la hipótesis de que la biblioteca incluiría un fragmento de ADN que codificaría la proteína capaz de reaccionar a la capsaicina.

Por su parte, Patapoutian ha usado células sensibles a la presión para descubrir una nueva clase de sensores. Estos responden a estímulos mecánicos en la piel y los órganos internos. Este avance dio lugar a una serie de trabajos de su grupo y de otro. Los mismos demostraron que el canal iónico Piezo2 es esencial para el sentido del tacto. Además, se demostró que Piezo2 desempeña un papel fundamental en la detección de la posición y el movimiento del cuerpo, de importancia crítica, conocida como propiocepción.

Antecedentes del Premio Nobel de Medicina 2021

“Estos descubrimientos revolucionarios pusieron en marcha intensas actividades de investigación”, explica el Instituto Karolinska (Suecia) en un comunicado. Las mismas permitieron aumentar rápidamente la comprensión de cómo nuestro sistema nervioso percibe el calor, el frío y los estímulos mecánicos.

De esta forma, los galardonados con el Premio Nobel de Medicina 2021 “identificaron eslabones críticos que faltaban en nuestra comprensión de la compleja interacción entre nuestros sentidos y el entorno“, concluyen.

Cabe recordar que Joseph Erlanger y Herbert Gasser recibieron el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1944 por su descubrimiento de diferentes tipos de fibras nerviosas sensoriales. Así, identificaron cómo reaccionan a estímulos distintos, por ejemplo, en las respuestas al tacto doloroso y no doloroso.

Desde entonces, se ha demostrado que las células nerviosas están altamente especializadas en la detección y transducción de distintos tipos de estímulos. Esto permite una percepción matizada de nuestro entorno. Por ejemplo, nuestra capacidad para sentir diferencias en la textura de las superficies a través de las yemas de los dedos, o nuestra capacidad para discernir tanto el calor agradable como el doloroso.