Decálogo para mejorar la calidad de vida a pacientes DM2 insulinizados. La Federación Española de Diabetes (FEDE) ha elaborado el decálogo ’10 medidas para mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes tipo 2 insulinizadas’. Esta iniciativa cuenta con la colaboración de la Sociedad Española de Diabetes (SED), la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), la Sociedad de Medicina Interna (SEMI). También la Red de Grupos de Estudio de la Diabetes en Atención Primaria de la Salud (redGDPS) y el Consejo General de Colegios Oficiales de Enfermería (CGCOE).

El documento está dividido en varias áreas:

  • Educación y formación.
  • Telemedicina e innovación.
  • Individualización y tratamiento.
  • Ahorro e inversión.
  • Participación e influencia.

 

Los expertos han reclamado una educación diabetológica de calidad y continuada en el tiempo tanto en pacientes como en familiares. También han pedido la aprobación de los Diplomas de Acreditación y los Diplomas de Acreditación Avanzada para reconocer la formación de las enfermeras educadoras en diabetes.

Además, se priorizará solicitar medidas en investigación e innovación dirigidas a sentar las bases de una telemedicina de calidad, priorizar la apuesta de la investigación centrada en el colectivo de las personas con diabetes, máxime en el actual contexto de pandemia por la COVID-19. En el ámbito del tratamiento, se recoge como prioritario apostar por la individualización de su abordaje en función de cada paciente, atendiendo a sus necesidades e impulsando el cambio de tiras reactivas por los sistemas de monitorización de la glucosa. Finalmente, se aconseja impulsar el aumento la presencia de los representantes de los pacientes con diabetes, así como del resto de profesionales sanitarios.

Nuevas tecnologías

Aureliano Ruiz Salmón, miembro de la Junta Directiva de FEDE, ha destacado el problema de desigualdad en el acceso a nuevos tratamientos de la diabetes que tienen las personas con diabetes tipo 2 en tratamiento con insulina. “Somos un colectivo que necesita de las nuevas tecnologías para mejorar la calidad de vida y, si eso no existe, sumado a una escasa educación diabetológica, va a continuar aumentando la incidencia y las complicaciones de la diabetes tipo 2 en España, así como sus costes, que actualmente superan los 23.000 millones al año”.

Por su parte, Noemí González Pérez de Villar, secretaria de la SED, ha explicado que “no existe la diabetes tipo 2, sino personas con diabetes tipo 2. Nuestro objetivo, no es sólo conseguir un control de la glucemia óptimo, sino hacerlo de forma personalizada, adecuada a las características y comorbilidades que cada paciente presente. Para ello, debemos utilizar todas las herramientas terapéuticas disponibles que son fármacos y también sistemas de monitorización continua de la glucosa”.

Calidad de vida de pacientes DM2 insulinizados

Juana Carretero, vicepresidenta 1ª de la SEMI, ha recomendado “invertir en formación y capacitación de la persona y sus cuidadores. Por otro lado, resulta favorable invertir en sistemas de monitorización que eviten complicaciones tan temidas como las hipoglucemias. Por ello, es fundamental que las autoridades sanitarias encaren la atención a las personas con diabetes dentro de un plan integral de atención a personas con enfermedades crónicas”.

Asimismo, Martín López de la Torre, coordinador 2º del Grupo de Trabajo de Diabetes de la SEEN, ha destacado el papel que juega la telemedicina. “Las consultas y la educación en diabetes presenciales tradicionales deben complementarse, aunque no sustituirse, por un proceso organizativo, normativo y de aprendizaje de los profesionales sanitarios y de los pacientes. Debemos adaptaros a esta nueva atención, obtener una formación diabetológica eficaz y segura. Y sin olvidar que la telemedicina ha de ir acompañada por la investigación e innovación, para obtener una respuesta rápida y eficiente a los problemas que puedan surgir, sobre todo en el contexto por la COVID-19 que atravesamos, donde es prioritario considerar a las personas con diabetes como grupo de riesgo para la vacunación”.