Antonio Morente, Sevilla.- La Universidad española se prepara para el nuevo marco de integración en Europa de los estudios universitarios, y las Facultades de Medicina no son una excepción. Por ello, la próxima reunión de la Conferencia de Decanos, que se celebrará en Zaragoza a principios de abril, tendrá como uno de sus principales puntos el análisis actual de la situación, sobre todo después de que el Ministerio de Educación ya haya hecho público el documento que marca las pautas. El panorama hacia el que se dirige lo pone la Declaración de Bolonia de 1999, que marca unas líneas maestras comunes para los modelos universitarios de la Unión Europea: un diseño comparable de titulaciones, un sistema de homologación y, sobre todo, el cambio de concepto del crédito, que pasa a considerar el trabajo del alumno y no las horas que imparte el profesor. Todo esto deberá ser una realidad para 2010, un proceso largo pero en el que ya hay que empezar a dar los primeros pasos.

En esta línea, el Ministerio de Sanidad ha hecho pública su postura a través de su documento de referencia, "La integración del sistema universitario español en el espacio europeo de enseñanzas superiores", un trabajo que establece que las Facultades de Medicina deben mantener sus actuales directrices. La presidenta de la Conferencia de Decanos, Dolores Serrat, explica que una de las fricciones más claras radica en que se pretende que los estudiantes salgan de pregrado "con capacitación para el mercado laboral", cuando en Medicina se exigen previamente dos años de formación postgrado, todo ello después de 5.500 horas de estudios. Así, en el caso de estos estudios "tendrán que salir reales decretos que irán planteando la cuestión". Mientras tanto, el documento marco de Educación establece los pasos y se marca como objetivo el desarrollo del decreto que regula cómo hacer cómputos para los créditos europeos.

Con este telón de fondo, los Decanos de las Facultades de Medicina se van a reunir en Zaragoza para "aportar ideas y sugerencias" sobre cómo debe hacerse este proceso, además de estudiar "qué se está haciendo en las Universidades europeas" para alcanzar este objetivo común. La intención es consensuar la línea de actuación de los Decanos sobre una cuestión que marcará el futuro inmediato de los estudios universitarios, un camino que debe empezar a andarse ya.