La Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) es una sociedad muy implicada en la formación de los médicos y para ello trabaja con otras sociedades científicas al igual que lo ha hecho en la elaboración del documento Criterios de derivación y manejo integral del paciente con síntomas de tracto urinario inferior (STUI), donde ha trabajado con otras 11 sociedades científicas poniendo en común cada una su punto de vista. “Los médicos de Atención Primaria somos la puerta de entrada al sistema sanitario, con lo cual tenemos que tener una buena formación en todas las materias, pero también la patología del tracto urinario inferior que es muy prevalente en el centro de salud”, destaca Lourdes Martínez-Berganza, de SEMERGEN.

Para la especialista, esta obra tiene varias cosas que la diferencian, “por ejemplo, participar no solo sociedades médicas, sino también de Enfermería, de calidad asistencial y de farmacéuticos comunitarios. Es un documento multidisciplinar que es diferente y enriquecedor para todos los profesionales”.

 Síntomas molestos

 Hay que tener en cuenta que en las consultas de primaria los STUI son una patología frecuente. “Se estima que entre un tres y un cinco por ciento de las consultas en AP son motivos urológicos; los más frecuentes son los STUI”.

Entre los síntomas más usuales destacan la urgencia miccional, la nicturia y el dolor, que, a su vez, son los más molestos.

Lourdes Martínez-Berganza apunta un dato relevante a la hora de tratar los STUI, que es la alta tasa de abandono del tratamiento farmacológico. Según la representante de SEMERGEN, puede haber varios motivos detrás; por un lado, “los STUI son más prevalentes en población anciana, esto significa que muchas veces son pacientes pluripatológicos y plurimedicados, y al final abandonan”.

 Mejorar el diagnóstico

Otro motivo es que puede haber un pequeño déficit en el diagnóstico y en el tratamiento de estos pacientes. Por ejemplo, “todos los pacientes con incontinencia urinaria no son iguales; con lo cual, los tratamientos deben de ser diferentes. Lo mismo ocurre con la hiperplasia benigna de próstata (HPB), en la que no todos los pacientes tienen que tomar el mismo fármaco; dependiendo de las características de los síntomas tenemos que pautar un determinado tratamiento. Cuando no diagnosticamos bien y no llegamos al fondo de la causa de esos STUI, puede que nos equivoquemos en el tratamiento, no es efectivo, y el paciente lo abandona”.