La terapia con luz infrarroja podría tener el potencial de ayudar a las personas con demencia, según los investigadores. Un estudio piloto ha descubierto que produce mejoras en la memoria, la función motora y la capacidad de procesamiento de personas sanas con una función intelectual normal para su edad, según publican en la revista ‘Photobiomodulation, Photomedicine and Laser Surgery’.

Por ello, los investigadores afirman que la terapia de fotobiomodulación transcraneal (PBM-T) -en la que la luz infrarroja se autoadministra al cerebro mediante un casco especialmente diseñado que lleva el paciente- podría tener también beneficios para las personas con demencia.

Los autores de estudio, dirigido por el doctor Paul Chazot, de la Universidad de Durham (Reino Unido), y el doctor Gordon Dougal, de la empresa Maculume Ltd, subrayan que es necesario investigar más sobre el uso y la eficacia de la terapia, pero que los resultados de su prueba piloto son prometedores.

Los investigadores descubrieron una mejora significativa en el rendimiento de la función motora (golpear con los dedos), el rendimiento de la memoria (procesamiento matemático, un tipo de memoria de trabajo), la memoria retardada y la velocidad de procesamiento cerebral, en las personas sanas que habían recibido PBM-T en comparación con las del grupo de control con placebo. Los participantes no informaron de ningún efecto adverso causado por el tratamiento.

El casco PBM-T, ideado por el doctor Dougal, que también es médico generalista en ejercicio en el condado de Durham (Reino Unido), funciona mediante el suministro de luz infrarroja procedente de 14 conjuntos de luces LED refrigeradas por ventilador en las profundidades del cerebro, enfocadas por el cráneo, a una longitud de onda de entre 1.060 y 1.080 nanómetros, lo que proporciona 1.368 J de energía al cráneo durante cada ciclo de tratamiento de seis minutos.

Función de las mitocondrias

Esto estimula las mitocondrias, que generan la mayor parte de la energía química necesaria para las reacciones bioquímicas de las células. Esto, a su vez, hace que aumente el nivel de un compuesto orgánico llamado trifosfato de adenosina (ATP), notablemente disminuido en los pacientes con demencia, que proporciona la energía necesaria para impulsar los procesos en las células vivas y ayudar a las células nerviosas a repararse.

Los investigadores afirman que la terapia también puede aumentar los niveles de óxido nítrico y, por tanto, el flujo sanguíneo en el cerebro al mejorar la flexibilidad de la membrana que recubre el interior de los vasos sanguíneos. Esto abre los vasos sanguíneos para que pueda llegar más oxígeno a la materia blanca de las profundidades del cerebro.

Enfermedad de Alzheimer

Los últimos resultados también se producen tras la publicación de estudios clínicos piloto sobre la enfermedad de Alzheimer en los que participaron los doctores Chazot y Dougal.

Publicados en las revistas ‘Cureus’ y ‘Aging and Disease’, y dirigidos por el doctor Jason Huang, de la Universidad de Texas A&M, esos resultados sugieren que el PBM-T1068 -también conocido como tratamiento transcraneal con infrarrojos cercanos (tNIR)- tuvo un efecto positivo similar, profundo y rápido, en la enfermedad, tanto en hombres como en mujeres con demencia de leve a moderada.

En el estudio de ‘Cureus’, por ejemplo, 39 pacientes recibieron seis minutos de PBM-T dos veces al día durante ocho semanas, junto a un grupo de control de 17 pacientes que utilizaron un casco ficticio.

En los Mini-Mental State Exams (MMSE), las mujeres que recibieron el tratamiento mostraron una mejora del 20%, mientras que en los hombres se produjo una mejora del 19% (un aumento de 4,8 unidades MMSE), con sólo un tratamiento de ocho semanas. Esto se compara con una mejora del 6,5% en las mujeres y del 5,9% en los hombres del grupo de control, respectivamente.

Al cabo de dos o tres semanas, los participantes declararon tener más energía, un estado de ánimo más elevado y menos ansiedad, junto con una mejor implicación física y mental en las actividades cotidianas. Los cuidadores también observaron una mejora del estado de ánimo.