Redacción, Madrid.- "Cuando se plantea el tema de la contracepción hormonal masculina, es muy importante saber que el varón de raza caucásica necesita añadir progestina a la testosterona para que lograr una eficacia real, por el contrario de lo que sucede con los hombres de China, sobre los que sabemos que la testosterona sola funciona como contraceptivo hormonal masculino". Así lo explicaba el doctor Eberhard Nieschlag, director del Instituto de Medicina Reproductiva de la Universidad de Münster (Alemania) durante el 45º Congreso de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) celebrado, recientemente, en Cáceres.

"El problema de la contracepción masculina -señaló este especialista- es que es mucho más difícil interferir la espematogénesis que la ovulación de la mujer. Mientras que esta última se puede ver interferida por el simple hecho de tener un problema psicológico, no sucede lo mismo en el varón. Además, hay que tener en cuenta que actuar sobre la espermatogénesis implica hacerlo sobre un millón de espermatozoides mientras que en el caso de la mujer solo hay que hacer sobre un óvulo".

Dos vías de investigación

Para el doctor Nieschlag, la anticoncepción masculina se puede abordar desde dos enfoques. "El primero es el llamado enfoque testicular, cuyo objetivo es la eliminación total del esperma, es decir, conseguir la azoospermia, y es en el que más se ha avanzado hasta el momento. El otro, sería el enfoque post-testicular, con el se persigue interferir la función de los espermatozoides".

En el primer caso, el experto alemán se ha referido a los ensayos clínicos que se han iniciado con la noraldosterona y que si, todo va bien, podría llegar al mercado no antes de cinco años. Se trata de un implante de progestina y testosterona, aunque también podría administrarse este fármaco por vía oral o mediante inyección.

En lo que respecta al enfoque post-testicular, las investigaciones todavía no han alcanzado los logros desados, según se indicó en este evento.

"En el campo de la anticoncepción masculina "señaló Nieschlag- parece que una vía de abordaje sería la de combinar ambos enfoques, pero de momento todo esto es simple teoría".

Otro de los planteamientos de investigación que se siguen en la actualidad es el conocido como enfoque inmunológico, pero de lograrse algo en este campo, se utilizará en mujeres con el fin de inhabilitar la función espermática tras el acto sexual. "En cualquier caso -concluyó el doctor Nieschlag- lo importante es que será necesario informar a los hombres de que estamos trabajando con hormonas naturales y no sintéticas, con el fin de superar la mala reputación que en nuestra sociedad tiene el uso de hormonas".