Redacción, Bilbao-En el marco del XXXI Congreso Nacional de Dermatología y Venereología, organizado por la AEDV y celebrado en Bilbao, se han presentado los primeros resultados de un estudio, DAES, sobre la situación de la dermatitis atópica en España. Algunos de los datos más relevantes, según sus autores, se refieren a la calidad de vida de los pacientes que la sufren, máxime teniéndose en cuenta que, entre los principales afectados se encuentran los niños, llegando a alcanzar hasta a un 20 por ciento de esta población en los países desarrollados.

En opinión de los expertos, junto al prurito que provoca también causa trastornos del sueño, implica una gran necesidad de cuidados y una pérdida de la autoestima. Esto en lo que se refiere al paciente, ya que hay que tener en cuenta que la enfermedad también compromete la calidad de vida de la familia. "La salud percibida de los cuidadores es peor a medida que la dermatitis atópica aumenta en su gravedad", según subrayó el doctor Amaro García Diez, jefe del servicio de Dermatología del Hospital de la Princesa de Madrid y uno de los investigadores del estudio.

Por todo ello, los dermatólogos participantes han coincidido en señalar que la dermatitis atópica es, en definitiva, una enfermedad crónica poco valorada. "La dermatitis atópica es a menudo considerada como un problema menor", apunta el doctor García Diez.

El estudio DAES, que cuenta con el apoyo de la Unidad de Servicio a la Gestión Sanitaria de Novartis Farmacéutica es un trabajo de Investigación de Resultados en Salud que comenzó en octubre de 2002. En el estudio poblacional han participado casi 400 pacientes pediátricos de entre 0 y 12 años y alrededor de 100 investigadores, entre dermatólogos y pediatras. Según los investigadores participantes, estamos ante uno de los primeros grandes estudios a nivel nacional que tiene como objetivo valorar el impacto sanitario de la dermatitis atópica en la población infantil española.

Tal y como ha subrayado el doctor Vanaclocha, dermatólogo del Hospital Doce de Octubre, de Madrid, en el trabajo se han realizado, además, cuestionarios de calidad de vida, de adherencia al tratamiento y de satisfacción con éste, teniendo en cuenta parámetros clínicos de la gravedad e intensidad de la dermatitis.