Una prueba pionera que predice de forma fiable la propagación o el regreso del melanoma ha sido desarrollada por un equipo de científicos y clínicos de la Universidad de Newcastle, en Reino Unido.

Este avance tecnológico, publicado en el ‘British Journal of Dermatology’, se produce al tiempo que se produce un gran avance científico en la comprensión del mecanismo de crecimiento del cáncer de piel, destacan los investigadores.

Al aplicar la prueba –llamada ‘AMBLor’– a la biopsia estándar del melanoma primario en el momento de su extirpación, se puede identificar a los pacientes que tienen un bajo riesgo de que la enfermedad reaparezca o se extienda.

El melanoma segrega factor de crecimiento

En esta investigación los autores explican cómo los melanomas en fase inicial con riesgo de propagación segregan un factor de crecimiento, el TGFbeta2, que provoca la reducción, o regulación a la baja, de las proteínas AMBRA1 y Loricrina, ambas presentes en la piel que recubre el tumor. El factor de crecimiento TGFbeta2 también provoca la pérdida de la claudina-1, lo que lleva a la pérdida de la integridad de la piel y facilita la ulceración.

La autora principal, la profesora Penny Lovat, catedrática de Dermatología y Oncología Celular de la Universidad de Newcastle y directora científica de AMLo Biosciences, explica que, "como el cemento y los ladrillos que mantienen unida una pared, AMBRA1, Loricrin y Claudin 1 son proteínas clave para mantener la integridad de la capa superior de la piel. Cuando estas proteínas se pierden, se crean huecos, como si el cemento se desmoronara en la pared. Esto permite que el tumor se extienda y, en última instancia, se ulcere, lo que sabemos que es un proceso asociado a los tumores de mayor riesgo".

"Nuestra nueva comprensión de este mecanismo biológico sustenta la prueba de la que disponemos", añade.

Y destaca que la prueba "ofrece un pronóstico personalizado, ya que predice con mayor precisión si es poco probable que el cáncer de piel se extienda. Esta prueba ayudará a los médicos a identificar a los pacientes de auténtico bajo riesgo diagnosticados con un melanoma en fase inicial y a reducir el número de citas de seguimiento para los identificados como de bajo riesgo, ahorrando tiempo y dinero a la Sanidad", concluye.