Un equipo de bioingenieros del MIT y Harvard  está diseñando una mascarilla facial que produciría una señal fluorescente cuando una persona infectada con el virus respira, tose o estornuda. De resultar exitosa, esta tecnología podría facilitar la detección temprana de infecciones, facilitando, tal y como apunta el director de la investigación Jim Collins, que se mejore la seguridad en aeropuertos y diagnosticando pacientes en el acto.

Collins afirma que el proyecto está en las primeras etapas, pero los resultados han sido por el momento prometedores. Experimentan con el diseño para decidir si incrustar sensores en el interior de una máscara o desarrollar un módulo que se pueda conectar a cualquier mascarilla del mercado.

No obstante, la tecnología de identificación de virus ya está probada. En 2018, los sensores desarrollados en el laboratorio podían detectar virus del SARS, sarampión, hepatitis C y otros. Su objetivo era realizarlos en papel para poder obtener diagnósticos económicos, pero también funcionan en plástico, cuarzo y tela.

Dichos sensores consisten en material genético, ADN y ARN, que se unen a los virus. Dicho material se liofiliza sobre la superficie utilizando un liofilizador, que absorbe la humedad del material genético sin matarlo. Puede permanecer estable a temperatura ambiente durante varios meses, dando a las mascarillas una vida útil relativamente larga.

Una vez el sensor detecta la humedad emitida por el cuerpo y la secuencia genética de un cirus, está diseñado para emitir una señal fluorescente en una o tres horas, que se vuelve visible gracias a un dispositivo llamado fluorímetro para medir la luz fluorescente.

Aunque todavía continúan investigando, hay probabilidades de que esta tecnología pueda incluso detectar las diferentes cepas del virus.

Estas mascarillas podrían reemplazar los controles de temperatura en los aeropuertos, que pasan por alto a los pacientes asintomáticos o pre-sintomáticos, o con síntomas distintos a la fiebre. Su objetivo es comenzar a fabricar mascarillas para distribución pública a finales de verano de 2020. Esperamos que los siguientes pasos sean exitosos.