Sobrecargar la tasa de mutación en las células cancerígenas puede crear una poderosa vacuna contra el cáncer capaz de aumentar la eficacia de la inmunoterapia, según un nuevo e importante estudio en modelos experimentales del Institute of Cancer Research, la Clínica Mayo de Rochester (Estados Unidos) y la Universidad de Leeds (Reino Unido).

En su trabajo, publicado en la revista ‘Nature Communications‘, los científicos forzaron a las células cancerosas en el laboratorio a evolucionar mucho más rápido de lo habitual utilizando una molécula llamada APOBEC3B, que a menudo es utilizada por los tumores para impulsar un rápido cambio genético y la resistencia a los medicamentos.

Descubrieron que estas células cancerosas altamente mutadas podían utilizarse para crear una vacuna para cada tipo de cáncer, lo que amplificaba los efectos de la inmunoterapia y curaba a los individuos del modelo experimental con una variedad de tumores resistentes al tratamiento. Los investigadores quieren comenzar al año que viene los ensayos clínicos de su nueva técnica para crear una vacuna contra el cáncer personalizada, comenzando con un ensayo en niños con tumores cerebrales.

Los autores mostraron por primera vez que podían impulsar rápidos cambios genéticos en las células cancerosas humanas en el laboratorio utilizando altos niveles de APOBEC3B, que es capaz de editar el código de ADN de las células, dando lugar a cambios genéticos que pueden ser vistos como ‘firmas’ o ‘huellas’.

El análisis genético reveló más de un millón de mutaciones adicionales en las células que expresan APOBEC3B, en comparación con las células de control. De ellas, alrededor de 68.000 contenían la clásica firma APOBEC. Estas firmas genéticas hicieron a las células cancerosas vulnerables al tratamiento con bloqueo del punto de control inmunológico, una estrategia importante en la inmunoterapia.

Sin embargo, al generar nuevos cambios genéticos, también puede impulsar la evolución del cáncer y ayudar a que las células cancerosas se vuelvan resistentes a la quimioterapia. Así que en lugar de administrar APOBEC3B directamente a los tumores como tratamiento, los investigadores utilizaron la firma genética que dejó para crear vacunas específicas contra el cáncer, cada una de ellas adaptada al perfil genético particular de un tumor específico.

Inocularon en el modelo de estudio vacunas de células cancerígenas altamente mutadas, en forma de proteínas cancerígenas mutadas, y éstas provocaron un ataque inmunológico contra los tumores ya que fueron detectadas inmediatamente como extrañas. Combinando las vacunas tumorales individualizadas con la inmunoterapia con inhibidores de puntos de control, los investigadores pudieron curar el melanoma y los tumores cerebrales en el modelo experimental.

El siguiente paso es la investigación preclínica para trasladar estos hallazgos a los sistemas celulares humanos.