Descenso de las intervenciones gastrointestinales urgentes durante la primera ola de la pandemia, según un estudio. Entre marzo y abril de 2020 el número de ingresos hospitalarios por diferentes patologías no asociadas a la COVID-19 descendió un 36 por ciento respecto al mismo periodo de 2019. En total, se han realizado un 40 por ciento menos de intervenciones quirúrgicas programadas. Ha explicado estos datos Luis Bujanda, catedrático de Medicina de la UPV/EHU. También es director de área de Enfermedades Digestivas del Instituto Biodonostia y jefe de grupo del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD). “Nos ha llamado poderosamente la atención cómo descendió en ese periodo el número de intervenciones gastrointestinales urgentes”, ha señalado.

Intervenciones gastrointestinales urgentes

Un estudio coordinado por este especialista ha constatado cómo en la primera ola de la pandemia por COVID descendió un 25 por ciento el número de cirugías abdominales urgentes (apendicectomías, colecistectomías, abscesos anorrectales) y un 44 por ciento el número de endoscopias urgentes (en las que en teoría no se pueden demorar más de 24 horas) generalmente indicadas en hemorragias digestivas e impactación de cuerpos extraños.

El estudio ‘Surgery and emergency gastrointestinal endoscopy during the Covid-19 pandemic’ se ha publicado en. la revista Gastroenterología y Hepatología. El estudio arroja datos relacionados con el aumento de la tasa de mortalidad: “En este mismo periodo aumentó un 43 por ciento el número de muertes, que solo se justifican por la infección por COVID en un 25 por ciento de este aumento”. Además, el número de perforaciones gastrointestinales se incrementó un 40 por ciento.

Patologías muy evolucionadas

Bujanda ha alertado de que esa mortalidad podría estar provocada también por patologías no COVID mal atendidas. Por el colapso de los servicios sanitarios, las autoridades sugirieron a la población que evitara acudir en persona. En consecuencia, disminuyó el número de ingresos hospitalarios y de cirugías electivas.

“Probablemente, algunos pacientes minimizaron sus síntomas y esperaron más tiempo antes de acudir a los sistemas sanitarios”, ha justificado Luis Bujanda. “Es posible que los antibióticos se utilizaran con más frecuencia en el periodo COVID, pero en otras ocasiones tal vez no fuera suficiente para controlar los procesos infecciosos y acabaran en situaciones más graves, como las peritonitis secundarias a perforaciones gastrointestinales”, ha indicado.