La supervivencia en el cáncer de pulmón en España podría haberse reducido en un 2 por ciento desde el comienzo de la pandemia debido a los retrasos diagnósticos”. Sin embargo, la cifra real no se conocerá hasta dentro de un par de años. Así lo asegura el doctor Allan Sam, jefe del Servicio de Neumología de MD Anderson Cancer Center Madrid.

En 2010 la supervivencia era de un 10 por ciento hasta llegar a un notable 16 por ciento en 2019. “Sin embargo, en 2020 empezamos a ver una ligera caída del 1 por ciento (del 16 al 15 por ciento)”. Ahora se estima que para 2021 descienda otro 1 por ciento, apunta. “Solo el tiempo dirá cuánto más puede caer”, subraya.

Otro de los factores a tener en cuenta en el descenso de la supervivencia es el incremento del tabaquismo estos meses. Un 5 por ciento de los fumadores que había abandonado el hábito durante el confinamiento lo ha retomado. Asimismo, hay un 1,2 por ciento más de nuevos fumadores desde que comenzó la pandemia. Por último, un 5,7 por ciento ha aumentado su consumo.

Descenso de la supervivencia

A pesar de que el contagio de COVID haya sido la principal preocupación de los fumadores durante la pandemia, no es ese el principal peligro, alerta Sam. “El principal problema ha estado en el retraso diagnóstico, ya que la atención primaria se ha visto saturada, lo que ha provocado retrasos en su detección”.

Otro problema añadido es que la sintomatología de la COVID-19 puede confundirse con los primeros síntomas del cáncer de pulmón. La fatiga, la disnea, la dificultad respiratoria y la tos son algunos de los síntomas comunes de las dos patologías. “Mucha gente, con síntomas respiratorios y con sospecha de COVID-19, no han acudido a la consulta del médico por miedo. Por tanto, no se les han hecho las pruebas necesarias para poder descartar un cáncer de pulmón”, se lamenta el especialista. Este diagnóstico tardío es clave en el descenso de la supervivencia, como se recuerda en esta Semana Europea del Cáncer de Pulmón.