Una nueva investigación abre nuevas perspectivas a la práctica clínica en la lucha contra las enfermedades neurodegenerativas, al hallar una vía del sistema nervioso central para expulsar sustancias de desecho de origen cerebral. El mismo ha sido publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) y está dirigido por Carme Pelegrí y Jordi Vilaplana, del Centro de Investigación Biomédica en Red sobre Enfermedades Neurodegenerativas (CIBERNED).

Esta nueva vía de acción se realiza mediante la formación de cuerpos amiláceos (CA), unos agregados constituidos por polímeros de glucosa que engloban productos residuales. Los cuerpos amiláceos se encuentran sobre todo en zonas limítrofes del sistema nervioso central y abundan en el cerebro de personas de edad avanzada y en pacientes afectados por enfermedades neurodegenerativas (alzhéimer, párkinson, Huntington, etc.), las cuales generan un exceso de sustancias de desecho metabólico.

Lo que describe esta investigación es el papel decisivo de estas estructuras en la expulsión de sustancias de desecho cerebrales mediante unas vías en las que participan el sistema nervioso, el sistema linfático y el sistema inmunitario.

De esta forma, las conclusiones del nuevo trabajo revelan que el estudio de las sustancias de desecho que contienen los CA —aislados de la fracción sólida del líquido cefalorraquídeo— podría convertirse en una nueva herramienta biomédica para diagnosticar determinadas patologías.

Investigaciones previas

La investigación sobre el origen y las funciones de los CA ha estado envuelta durante años por una gran controversia científica. Buena parte de esta falta de consenso científico radica en el mal uso de determinados protocolos experimentales —origen de falsos resultados obtenidos por varios equipos de investigación— que han dificultado el avance de la investigación.

Sin embargo, el hecho de combinar estos nuevos protocolos y diferentes técnicas (microscopia óptica y electrónica, marcaje químico, inmunomarcaje, cultivos de macrófagos in vitro, etc.) ha permitido al equipo aclarar muchos interrogantes sobre los CA.

Así, estudios previos publicados por otros autores ya habían relacionado los CA con la acumulación de productos de desecho. También se había especulado que los CA podrían ser expulsados hacia el líquido cefalorraquídeo debido a su localización en zonas limítrofes del sistema nervioso

La clave de este nuevo trabajo es que es el primero que describe la vía de expulsión de los CA hasta el líquido cefalorraquídeo, su transporte hacia el sistema linfático y la eliminación posterior por medio de los macrófagos. Este último paso ya había sido predicho previamente por los autores del trabajo, debido a la existencia en los CA de epítopos, unas estructuras antigénicas que son diana de anticuerpos naturales.