E.P.- Ratones manipulados para producir la proteína denominada factor de crecimiento relacionado con la angiopoyetina (AGF), cicatrizan sus heridas extraordinariamente rápido, según se ha visto en un nuevo estudio desarrollado por investigadores de la Universidad de Keio (Japón), que ahora publica la última edición de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

Los autores del nuevo trabajo se interesaron en principio en el papel de AGF en la formación de vasos sanguíneos. A este fin, los investigadores crearon ratones transgénicos que producían AGF en queratocitos epidérmicos, un tipo concreto de célula cutánea.

Los ratones resultantes presentaron un aumento en el número de vasos sanguíneos en la dermis, en comparación con los controles, lo que indica que AGF promueve la formación de los vasos sanguíneos.

Inesperadamente, los ratones transgénicos tenían una piel mucho más gruesa y células dérmicas se multiplicaban más rápidamente que los ratones de control. Tras la realización de pequeñas escisiones en los animales de experimentación, los investigadores observaron que se producía una curación más rápida de las heridas en los ratones transgénicos.

Incluso escisiones completas de tejido de dos milímetros en las orejas de los ratones transgénicos se cerraban completamente al cabo de 28 días. Los científicos indican que futuros estudios sobre AGF podrán derivar en nuevas terapias para la cicatrización de heridas.