Investigadores del Baylor College of Medicine (Estados Unidos) han descubierto cómo las terapias dirigidas al empalme de ARN pueden activar las vías inmunes antivirales en los cánceres de mama triple negativos (TNBC, por sus siglas en inglés) para desencadenar la muerte de las células tumorales y activar la respuesta inmunitaria del cuerpo.

Un nuevo estudio, publicado en la revista ‘Cell’, muestra que el ARN endógeno mal empalmado en las células tumorales imita a un virus de ARN, lo que hace que las células tumorales se autodestruyan como si estuvieran combatiendo una infección. “Sabemos que las terapias que interfieren parcialmente con el empalme de ARN pueden tener un impacto muy fuerte en el crecimiento y la progresión del tumor, pero los mecanismos de destrucción tumoral son en gran parte desconocidos. En este estudio, descubrimos que estas terapias son moduladores de la inmunidad antitumoral”, han aseverado los expertos.

El equipo de Westbrook quería comprender cómo esos medicamentos interfieren con la progresión del tumor, observando así que en las células TNBC, las terapias dirigidas a espliceosomas interfieren con el empalme de ARN y causan una acumulación de ARN intrón endógeno mal empalmado en el citoplasma de la célula tumoral.

Muchos de esos ARN aberrantes formarán estructuras de doble hebra, como un virus de ARN. Las vías inmunitarias antivirales reconocen el ARN de doble hebra y luego desencadenan la apoptosis y envían señales al sistema inmunológico del cuerpo para provocar una respuesta inflamatoria.

Estos descubrimientos también pueden conducir a nuevos biomarcadores para seleccionar pacientes que respondan a las terapias inmunomoduladoras actuales. Específicamente, la investigación sugiere que el ARN endógeno mal empalmado de una célula tumoral puede estimular el sistema inmunológico incluso sin tratamiento terapéutico.