Científicos del Instituto Salk en La Jolla (Estados Unidos) han detectado importantes diferencias entre las células madre pluripotentes inducidas, conocidas como iPS según sus siglas en inglés, y las células madre embrionarias de un mismo sujeto, según un estudio en hermanos gemelos que publica la revista ‘Cell Stem Cell’.

Dado que pueden convertirse en casi cualquier tipo de célula del organismo, las células madre pueden utilizarse para crear células sanas para el tratamiento de múltiples enfermedades. Para ello puede recurrirse a las embrionarias, que están presentes en el individuo durante su gestación, o a las iPS, que son células madre adultas reprogramadas en el laboratorio.

Aunque estas células se parecen a las embrionarias, los científicos han constatado que las iPS pueden tener variaciones en su epigenética, determinada por la expresión de los genes de su ADN, a pesar de que hasta ahora había sido difícil determinar qué mecanismos determinan tales diferencias.

"Cuando se reprograman las células vemos pequeñas diferencias al compararlas con las células madre que provienen de un embrión. Y queríamos entender qué diferencias existen, qué las causa y qué significan", ha explicado el investigador Juan Carlos Izpisua Belmonte, uno de los autores del estudio.

Sobre todo, ha explicado, porque una mejor comprensión de estas diferencias puede ser útil para los investigadores de cara a diseñar mejores tratamientos basados en células madre para combatir una determinada enfermedad.

En su estudio los científicos recurrieron a hermanos gemelos idénticos que compartían la misma genética mientras que, por contra, el epigenoma que determina su ADN presenta diferencias cuando llegan a la edad adulta, influenciados en parte por factores ambientales.

Y cuando reprogramaron las células adultas de tres parejas de gemelos adultos idénticos para devolverlas a su estado embrionario vieron que todavía había importantes diferencias epigenéticas que condicionaban su transformación en células iPS.

La clave estaría en la proteína MYC

Cuando el equipo examinó más a fondo el genoma, donde se encontraban las diferencias entre los gemelos, constataron que los cambios se producían en los nexos de unión de una proteína reguladora llamada MYC.

"Investigaciones previas habían encontrado muchas partes con variaciones en el estado de la metilación del ADN, pero era difícil determinar qué partes tenían una variación como consecuencia de la genética", según Athanasia Panopoulos, que actualmente trabaja en la Universidad Notre Dame de Indiana (Estados Unidos).

La proteína MYC, que es una de las moléculas utilizadas para reprogramar las células madre adultas en iPS, podría desempeñar un papel clave a la hora de establecer qué partes del genoma son aleatoriamente metilados durante el proceso de reprogramación, según su hipótesis.

Los hallazgos ayudan a los científicos a comprender mejor los procesos implicados en la reprogramación de las células y las diferencias entre las iPS y las células madre adultas, lo que podría resultar determinante a la hora de utilizar estas células para investigación o el tratamiento de determinadas enfermedades.