Investigadores del Centro de Cáncer de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) han identificado un gen responsable de la propagación del cáncer de mama triple negativo a otras partes del cuerpo, un proceso llamado metástasis.

El cáncer de mama triple negativo (TNBC) es la forma más agresiva de este tipo de tumor. La mayoría de estas muertes son el resultado de la resistencia a la quimioterapia y las subsiguientes metástasis agresivas.

En su trabajo, publicado en la revista ‘Cancer Research’, han evidenciado que el oncogén del cáncer de mama TRIM37 no solo hace que el cáncer se extienda, sino que también lo hace resistente a la quimioterapia. Un nuevo enfoque que ella y sus colegas han desarrollado podría posiblemente abordar ambos, esperan los investigadores.

“A pesar de que la metástasis es la razón principal del fracaso de las terapias contra el cáncer, sigue sin entenderse bien. No entendemos claramente qué es lo que impulsa el crecimiento de la metástasis en los pacientes. En general, varios genes se alteran durante la tumorigénesis. Sin embargo, aún queda por resolver si el hecho de apuntar a los mismos genes evitará la transición metastásica”, explica la líder del estudio, Sanchita Bhatnagar.

Una prometedora investigación del equipo de Bhatnagar muestra que la selección de TRIM37 previene las lesiones metastásicas en modelos experimentales. Esos hallazgos forman la base del trabajo actual de su laboratorio que explora el papel de TRIM37 en las disparidades raciales en el cáncer de mama triple negativo. La incidencia de la enfermedad es desproporcionadamente mayor en las mujeres afroamericanas en comparación con otras razas, con una tasa de supervivencia a 5 años en pacientes afroamericanas de solo el 14 por ciento, en comparación con el 36 por ciento en mujeres no afroamericanas.