Investigadores del Brigham and Women’s Hospital de Boston, en Estados Unidos, han encontrado variables fáciles de obtener entre las mujeres de mediana edad que incluían medidas del estado de salud, mediciones de laboratorio y evaluaciones de imagen, que determinan qué factores se asocian con el declive clínicamente importante de la salud física más adelante en la vida.

En su estudio, publicado en la revista ‘JAMA Network Open’, el equipo identificó los factores que podrían utilizarse para determinar quiénes pueden tener un mayor riesgo de deterioro de la salud física más adelante en la vida.

De 55 a 65 años, una década crítica

"La edad de 55 a 65 años puede ser una década crítica –explica el autor correspondiente Daniel H. Solomon, de la División de Reumatología, Inflamación e Inmunidad–. La salud y los factores de una persona durante este periodo pueden marcar el camino de sus últimos años de vida adulta. La buena noticia es que una gran proporción de mujeres en la mediana edad son muy estables y no experimentarán descensos, pero poder identificar a las mujeres con mayor riesgo podría ayudar a realizar intervenciones dirigidas a ellas".

El principal resultado que evaluaron los investigadores fue la disminución de la puntuación del resumen de componentes físicos (PCS) de las participantes, una medida compuesta de la salud física de una persona. El equipo buscó cambios clínicamente importantes en el PCS, comparando las puntuaciones de las mujeres a la edad de 55 años con su puntuación 10 años después.

Los investigadores descubrieron que alrededor del 20% de las mujeres estudiadas experimentaron un deterioro clínicamente importante de su salud física. A los 55 años, algunos de los factores significativamente asociados a estos descensos son la salud y la función física de base (las mujeres con un PCS más alto a los 55 años tenían menos probabilidades de experimentar un declive), un mayor índice de masa corporal, menor nivel educativo, tabaquismo actual, Síntomas depresivos clínicamente significativos y comorbilidades como diabetes, hipertensión, enfermedades cardiovasculares, artrosis u osteoporosis.