El empleo abusivo de los auriculares y la realización de determinados trabajos son algunos de los principales factores de riesgo que afectan a la salud auditiva. El I Estudio GAES en Audición de Jóvenes Españoles ha indicado que un 45% de los jóvenes de entre 16 y 35 años usa auriculares entre una y cinco horas cada día. Además, el 82% ha reconocido que no sigue las recomendaciones de limitación de volumen.

Manuel Bernal, presidente de la Sociedad Española de Otorrinolaringología-Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), ha explicado que el volumen mínimo que puede conllevar una lesión a largo plazo son 85 decibelios durante unos 35 años. “Cuando la intensidad sube hasta los 90, 95 o 105, se acorta el tiempo en el que se puede producir una lesión crónica en el oído interno”.

Los expertos han recomendado realizar más campañas de información y de concienciación a la población española respecto a los problemas de audición asociados a un mal uso de los cascos.

Síntomas de alerta

En el caso de que aparezcan síntomas como la pérdida de audición, los acúfenos u otras molestias, es recomendable acudir al médico especialista, como indica el presidente de la SEORL. “Debemos concienciar sobre la necesidad de acudir al otorrino ante cualquiera de estos síntomas, sobre todo si hay antecedentes familiares. Normalmente, estas patologías no producen dolor, por lo que la visita al médico se retrasa hasta que aparecen los acúfenos, que se transforman en crónicos”.

En este sentido, Manuel Bernal ha insistido “en la prevención”. “Se calcula que cerca del 60% de casos de pérdida auditiva en menores de 16 años se podría evitar si cumplieran los consejos de los expertos o bien con una detección precoz”.

La encuesta de GAES apunta que los principales motivos por los que los jóvenes no prestan atención al cuidado de sus oídos son:

  • El desconocimiento y la falta de concienciación (63%).
  • La subestimación de los problemas auditivos (59%).
  • El rechazo y el estigma social (20%).
  • El empleo de audífonos (13%).

 

Finalmente, el 70% de los consultados ha reconocido que teme que sus hábitos actuales perjudiquen su audición en el futuro. Entre estos hábitos nocivos han destacado el uso inadecuado de auriculares y la asistencia a conciertos y discotecas.