Los corticoides, junto con los antibióticos y las vacunas, están considerados como unos de los grandes descubrimientos de la Medicina. Entre ellos se encuentra la dexametasona, que cuenta con una acción antiinflamatoria muy potente.

Por eso, desde hace décadas se utiliza en la Oftalmología para tratar las  inflamaciones  oculares. Su potencia es elevada a la hora de controlarlas, con mínima una absorción sistémica.

“Es un antiinflamatorio muy potente que tiene una importancia vital para muchas patologías”, asegura la Dra. Isabel Garabito, jefa de la Unidad de Oftalmología del Hospital Ruber Internacional.  Cita, por ejemplo, las traumatológicas y las inflamaciones en distintas partes del ojo, como la uveítis posterior.

La dexametasona consigue disminuir la irritación, el enrojecimiento, el ardor y la inflamación en los ojos causadas por productos químicos, la radiación, las infecciones, el calor, las alergias (como la conjuntivitis alérgica) o los cuerpos extraños.

Investigaciones en España

Una comunicación publicada en Archivos de la Sociedad Española de Oftalmología señalaba que en “pacientes con edema macular secundario a la enfermedad de Birdshot, bien por ineficacia, bien por intolerancia a terapias previas, los implantes intravítreos de dexametasona pueden ser una opción terapéutica”.

Médicos españoles también presentaron un caso en el que un implante de dexametasona intravítreo bilateral consiguió una evolución favorable en el síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada-like.

El inserto ocular de dexametasona se utiliza además para tratar el dolor y la inflamación de los ojos después de una cirugía. Por ejemplo, en la de cataratas.

Precauciones

A pesar de la importancia que tiene, la Dra. Garabito señala que “hay que utilizarlo con cuidado y siempre bajo la vigilancia de un oftalmólogo”. De otra manera, puede producir varios efectos secundarios importantes.

“Cuando se utiliza mucho tiempo, puede producir cataratas, incluso en gente joven”, asegura. Por eso, debe utilizarse siempre de una manera controlada en el tiempo y cuando realmente se necesite.

“Hemos visto pacientes que han estado un año con corticoides a los que se les observa daño en el nervio. Pueden tener hasta un glaucoma. A veces, no se sabe por qué razón, no se consigue revertir este daño una vez finalizado el tratamiento”, añade.

Entre las precauciones, la doctora señala que los esteroides tópicos como la dexametasona no se deben utilizar en un ojo rojo no diagnosticado. Tampoco cuando ese ojo rojo ya se esté tratando con otra medicación distinta.

Además, el uso de la dexametasona en la conjuntivitis alérgica solo está recomendado para las formas más graves que no responden a la terapia estándar y durante periodos cortos de tiempo.

También hay que tener cuidado en el caso del glaucoma crónico simple, la diabetes mellitus y en personas con antecedentes de herpes.

Contraindicaciones

  • Infecciones del ojo no controladas por tratamientos antiinfecciosos.
  • Infecciones por hongos.
  • Queratitis epitelial por el herpes simple, vaccinia, varicela-zóster y la mayoría de infecciones víricas de la córnea y de la conjuntiva.
  • Hipertensión ocular.
  • Hipersensibilidad a la sustancia activa o a sus excipientes.

Hoy por hoy, no se ha establecido la seguridad y la eficacia de la dexametasona en la población pediátrica.

Bibliografía

https://www.mayoclinic.org/drugs-supplements/dexamethasone-ophthalmic-route/side-effects/drg-20406621?p=1

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0365669115003020

https://www.elsevier.es/es-revista-archivos-sociedad-espanola-oftalmologia-296-articulo-eficacia-del-implante-dexametasona-intravitreo-S036566912030191X

https://www.aeped.es/comite-medicamentos/pediamecum/dexametasona-topica-oftalmica