El año pasado se conmemoró el primer Día Internacional de Preparación ante las Epidemias (27 de diciembre), en medio de un panorama poco esperanzador y el número de muertes a nivel mundial que asciende a los 5.32 millones

Hoy, que nos acercamos a esta importante fecha, tenemos la oportunidad de analizar nuestros sistemas de salud, así como el personal que atiende a cada uno de los pacientes, víctimas del COVID-19.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estableció este día para resaltar el trabajo realizado de manera internacional por actualizarse, tener mejores prácticas médicas y sensibilizar sobre la pandemia.

El papel del Gobierno

La participación del gobierno en esta conmemoración es muy importante para destacar la gran responsabilidad que hay al atender una epidemia por enfermedad infecciosa.

Su compromiso debe contemplar la participación inclusiva, equitativa y no discriminatoria, prestando especial atención a las personas que son vulnerables o se encuentran en situación de vulnerabilidad, que tienen la probabilidad más alta de contagio.

La Asamblea General de la ONU ha establecido el Día Internacional de la Preparación ante las Epidemias que se celebra el 27 de diciembre con el fin de resaltar la importancia de la prevención de las epidemias y la preparación y la colaboración para darles respuesta.

La vacunación puede ser la gran diferencia

La secretaría de Salud mexicana ha informado que durante esta semana se recibirán seis millones 110 mil 040 vacunas envasadas de los laboratorios Pfizer-BioNTech y AstraZeneca para fortalecer la Estrategia Nacional de Vacunación.

En cuanto a la aplicación de los biológicos, se contabilizan 80 millones 503 mil 005 personas que cuentan con al menos una dosis contra COVID-19, de los cuales 66 millones 225 mil 140, es decir, 82 por ciento, tienen esquema completo, y 14 millones 277 mil 865, equivalente a 18 por ciento, iniciaron el esquema.