El 8 de septiembre, Día Mundial de la Fisioterapia, se dedica en 2022 a concienciar sobre el gran crecimiento de la artrosis y el papel que desarrolla la profesión en el tratamiento de las personas afectadas. La Fisioterapia reduce el riesgo de padecer artrosis, mejora los síntomas y puede prevenir o retrasar la necesidad de cirugía. Por tanto, disminuye e, incluso, evita también la necesidad de utilizar fármacos.

Acción de visibilización

Con este objetivo, el Colegio Profesional de Fisioterapeutas de la Comunidad de Madrid (CPFCM) ha querido visibilizar la artrosis a través de un “Túnel del Terror”. Este ha sido instalado en la plaza de Callao de la capital durante toda la mañana de hoy. El lema de esta acción es: “Que la artrosis no se convierta en una pesadilla”.

Durante el recorrido, las personas que han pasado por este “Túnel del Terror” han experimentado la complicación de realizar labores cotidianas padeciendo artrosis. Además, el CPFCM ha informado sobre la enfermedad desde un stand situado en la plaza madrileña a personas con esta dolencia, familiares, otros colectivos sanitarios y la sociedad, en general.

“Es muy importante que las personas con artrosis obtengan ayuda en cuanto comienzan los síntomas y la Fisioterapia es una aliada imprescindible. Incluso, en quienes ya viven con la enfermedad, hay medidas que pueden tomar ahora mismo para evitar que empeore y para mejorar su calidad de vida y su bienestar”, comenta Aurora Araújo, decana del CPFCM.

Por ello, desde la organización reclaman una mayor presencia en los equipos interdisciplinares, tanto en la Sanidad Pública como en la privada, para poder aumentar su aportación y mejorar la calidad de vida de las personas con artrosis.

Siete millones de personas con artrosis

La artrosis es una enfermedad que afecta a cerca de siete millones de personas en España. Es la primera causa de incapacidad permanente y la tercera de incapacidad laboral temporal. Ello supone, además, un elevado coste social y económico: más de 4.700 millones de euros al año para el sistema sanitario español.

“A pesar de su elevada prevalencia, gran parte de la población no es consciente aún de que se pueden tomar medidas para reducir mucho las consecuencias de la enfermedad y frenar su avance”, continúa la decana del CPFCM.

Se estima que la artrosis también genera el 35% de las consultas en Atención Primaria. A la vez, es la mayor causa de pérdida de independencia en personas mayores.

La artrosis es la enfermedad articular más común. Afecta, sobre todo, a rodillas y manos, junto a las zonas lumbar y cervical.

Cómo ayuda la Fisioterapia

La Fisioterapia se apoya, entre otras herramientas, en el ejercicio terapéutico, un tratamiento de primera línea, apropiado para todas las personas con artrosis, independientemente de la edad, la gravedad de los síntomas de la enfermedad o el nivel de discapacidad, recomendación que también realizan otros colectivos sanitarios como los reumatólogos.

Esta especialidad plantea programas individualizados para cada paciente, que pueden reducir el riesgo de lesiones de rodilla hasta en un 50%. Se prescriben y adaptan de forma segura a las necesidades de cada persona.

Las investigaciones sobre la artrosis de cadera y rodilla demuestran que la actividad física ayuda significativamente a reducir el dolor más que el paracetamol, señalan desde el CPFCM.

Además, la Fisioterapia brinda asesoramiento y educación sobre cómo aliviar el dolor y las formas de controlar la enfermedad, enseñando a las personas que viven con artrosis cómo mejorar el movimiento de las articulaciones, la marcha y fortalecer los músculos.

La actividad física regular también reduce el riesgo de padecer artrosis, fracturas de cadera y de caídas en las personas mayores, y puede prevenir o retrasar la necesidad de cirugía. A la vez, aumenta la independencia.

Enfermedad en crecimiento

La causa exacta de la artrosis no se ha podido identificar aún. Los principales factores que aumentan el riesgo incluyen:

  • lesión articular previa: a cualquier edad (incluso, de niño, joven o adulto);
  • sobrepeso/ obesidad: ejerce presión sobre las articulaciones (especialmente, sobre la cadera y la rodilla) y aumenta la inflamación articular;
  • la edad: el riesgo de padecer artrosis aumenta a medida que se envejece;
  • ser mujer: la osteoartritis es más común en las mujeres que en los hombres.

 

En las últimas tres décadas (1990-2019), el número de afectados por artrosis a nivel global ha aumentado un 48%. Hay 520 millones de personas en el mundo que tienen artrosis.

En las mujeres, la artrosis suele aparecer a partir de los 55 años. Principalmente, en manos y rodilla. El 80% de las mujeres con menopausia sufre algún dolor articular y, de ellas, el 50% lo reconoce como intenso.

En el caso de los hombres, es más prevalente por debajo de los 45 años y afecta a la articulación de la cadera.

Por su parte, más del 70% de mayores de 50 años tienen indicios de artrosis en alguna localización y el 100% a partir de los 75 años.