El 31 de mayo se celebra el Día Mundial Sin Tabaco (DMST). Se trata de una efeméride promulgada por la OMS con el fin de informar y concienciar sobre los efectos nocivos y letales del consumo de tabaco y de la exposición pasiva al humo del tabaco. El lema de este año para la fecha propuesto por la OMS es “Comprometerse a dejar el tabaco”. Con ello, busca concienciar sobre la importancia de crear entornos más saludables que sean propicios para dejar de fumar, contemplando políticas sólidas para la cesación tabáquica.

Asimismo, el organismo insiste en el interés de incrementar el acceso a los servicios de cesación. De este modo, se crea una mayor conciencia en la población sobre las tácticas de la industria tabacalera. Igualmente, se empodera a las personas consumidoras de tabaco para que intenten dejar de fumar o consumir tabaco en todas sus formas, todas ellas perjudiciales para la salud.

Más compromisos

En base a la campaña del presente año, desde el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT) manifiestan su deseo de añadir otros compromisos, como “Comprometerse los profesionales a ayudar a dejar de fumar”. También, el de “Comprometerse las Administraciones Públicas a impulsar las regulaciones necesarias referentes a fiscalidad, nuevos espacios sin humo, empaquetado neutro, campañas periódicas, equiparar los cigarrillos electrónicos al tabaco y facilitar a los profesionales los medios necesarios para ayudar a los pacientes a dejar de fumar”.

En este sentido, el CNPT, que está integrado por 38 sociedades científicas, consejos de colegios profesionales y asociaciones civiles y de pacientes, insiste en los efectos nocivos para la salud del tabaco. Tanto el clásico combustible como el tabaco calentado y los dispositivos de liberación de nicotina.

Beneficios de dejar el tabaco

Así se ha puesto de manifiesto en una rueda de prensa online, celebrada en las instalaciones del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos (CGCOM), con motivo de esta celebración. En la misma intervinieron el Dr. Andrés Zamorano, presidente del CNPT; la Dra. Rosa Arroyo, vicesecretaria del CGCOM y el Dr. Ramón Reyes, presidente la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

En este sentido, y entre muchas cuestiones de interés, se incidió en que los beneficios de dejar el tabaco aparecen desde las primeras horas tras abandonar el consumo de tabaco.

La Dra. Rosa Arroyo, vicesecretaria del CGCOM, expuso que el tabaquismo constituye la primera causa evitable de enfermedad y muerte prematura. “Además tiene consecuencias en la calidad de vida del que fuma y de los fumadores pasivos” y resaltó la implicación de los profesionales de salud en paliar las consecuencias de esta adicción, en la línea de mayor salud y corresponsabilidad con el paciente. Por eso, aun respetando la autonomía y la libertad personal, insta a seguir reclamando espacios abiertos libres de humo, especialmente en este contexto de trasmisión aérea del SARS-Cov2. Desde CGCOM apoyan las iniciativas para declarar playas y terrazas sin humo, porque la distancia de seguridad entre personas debe ser mayor cuando se exhala el humo del tabaco.

La Asociación Española contra el Cáncer (AECC), por su parte, recordó que hasta 16 tipos de cáncer están relacionados con el tabaco. Si nadie fumara, se reducirían hasta un 30% los casos de cáncer en España. La Asociación hizo un llamamiento a lograr una generación libre de tabaco para el año 2030. Para conseguirlo, pide una modificación de la Ley Antitabaco actual y ampliar los espacios libres de humo, principalmente aquellos en los que estén presentes los menores.

Tabaco, nicotina y COVID-19

De acuerdo con el documento aprobado en julio de 2020 por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud sobre el Posicionamiento de las autoridades sanitarias en relación al consumo de tabaco y relacionados durante la pandemia por COVID-19, ha quedado demostrado que el consumo de tabaco, en cualquiera de sus formas, empeora el curso de las enfermedades respiratorias. Es un importante factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, oncológicas, así como para la diabetes, entre otras patologías.

Por su parte, en cuanto a la relación entre fumar y la progresión de la COVID-19, la evidencia científica actual indica que fumar se asocia con su progresión negativa y con resultados adversos, conllevando un riesgo 1,45 veces más alto de desarrollar una forma grave de los síntomas que en personas no fumadoras.

También, la OMS publicó en mayo de 2020 una reseña científica donde se demostraba que las personas fumadoras corren mayor riesgo de presentar síntomas graves y fallecer a causa de la COVID-19.

Por otro lado, la OMS ha advertido que hay una creciente evidencia de que el consumo de cigarrillos electrónicos produce efectos secundarios en los pulmones, corazón y vasos sanguíneos, y ello podría aumentar el riesgo de complicaciones severas por COVID-19.