Son bastante malos los augurios

que los expertos

pronostican para la diabetes,

una enfermedad que gana terreno

día a día entre la población.

La Fundación Internacional

de la Diabetes ha hecho

públicas recientemente unas cifras

que confirman estas perspectivas

tan sombrías: en la actualidad

se calcula que hay 246

millones de casos de diabetes

en el mundo, cifra que se elevará

hasta los 380 millones en

el año 2025. La Organización

Mundial de la Salud (OMS),

por su parte, revela que en el

mundo hay actualmente cerca

de 500.000 niños menores de

15 años con diabetes tipo 1,

con un aumento de casos del 3

por ciento anual, a la vez que

también comienza a aumentar

la prevalencia de la diabetes tipo

2, convirtiéndose en un

problema de salud pública

“muy preocupante”.

En España, según la Federación

Española de Diabetes,

suman más de 3 millones los

españoles aquejados de diabetes

(lo que supone el 8 por

ciento de la población total),

con el agravante de que el 50

por ciento no sabe que padece

esta enfermedad. Coincidiendo

con estas apreciaciones, el ministro

de Sanidad y Consumo,

Bernat Soria, ha dado la voz de

alarma de que en nuestro país

se están comenzando a diagnosticar

casos de diabetes tipo

2 en niños y adolescentes, pero

lo peor -añadió-, es que en los

últimos años el diagnóstico se

está adelantando cada vez a

edades más tempranas, algo

que “antes, cuando se diagnosticaba

la diabetes en un niño o

un adolescente, se daba por

sentado que era tipo 1″.

Se ha demostrado que estos

hechos están muy relacionados

con un aumento de la

obesidad en estas edades, fruto

del abuso de alimentos ricos

en grasas, azúcar y sal, el

bajo consumo de frutas y verduras

y el sedentarismo. Estos

son, en palabras del ministro,

algunos de los factores desencadenantes

de este aumento

de casos de diabetes tipo 2 en

edades tempranas.

Concretamente, los últimos

datos apuntan a que entre

un 5 y 10 por ciento de los

niños españoles estarían afectados

por esta enfermedad.

Los expertos de todo el mundo

coinciden en señalar que la

diabetes tipo 2, que representa

el 90 por ciento de todos

los casos de diabetes, se puede

evitar actuando preventivamente

sobre los factores de

riesgo modificables, es decir,

llevando un estilo de vida saludable

basado en una dieta

equilibrada, y en la práctica de

algún tipo de actividad física

dependiendo de la edad y circunstancias

personales.

Complicaciones

y avances terapéuticos

La evolución de esta enfermedad

puede dar origen a una

serie de graves complicaciones,

como descompensación

hiperglucémica, enfermedad

cardiovascular, ictus, ceguera,

problemas renales e incluso

amputación del pie o la pierna.

Asimismo, puede ser causa

de complicaciones en el

embarazo, tanto para la madre

como para el feto o recién

nacido.

La buena noticia, avanzada

por el ministro de Sanidad,

reside en los avances de la investigación,

que en la actualidad

pasa por el desarrollo de

moléculas innovadoras para

las complicaciones de la diabetes,

nuevas insulinas cada

vez más eficaces y con unos

rangos de actuación que permiten

adecuar el tratamiento a

las necesidades del paciente.

Además, en las terapias celulares

se han obtenido muy

buenos resultados preliminares

en el tratamiento del pie diabético,

complicación que afecta

cada año a unos 6.000 pacientes

en España, a quienes

se les amputa total o parcialmente

un pie o los dos como

consecuencia de un defecto

vascular. En este sentido, se ha

observado que las terapias podrían

prevenir la amputación

al tiempo que disminuir notablemente

el dolor.