Bajar el nivel de azúcar en sangre objetivo para las madres con diabetes gestacional no reduce el riesgo de bebés grandes, pero sí el de muerte o lesión del bebé durante el parto, según un nuevo estudio de la Universidad de Auckland (Nueva Zelanda) publicado en la revista de acceso abierto ‘PLOS Medicine’.

La diabetes gestacional es un problema de salud importante y creciente en todo el mundo, que a menudo provoca el nacimiento de bebés especialmente grandes que se enfrentan a un alto riesgo de obesidad y diabetes de tipo 2 más adelante. Las mujeres pueden cambiar su dieta y tomar medicación para controlar su nivel de azúcar en sangre, pero actualmente se desconoce hasta qué punto deben controlarse esos niveles para minimizar los riesgos para la madre y el bebé.

Para determinar si un control más estricto es mejor, los investigadores realizaron un estudio con 1.100 mujeres embarazadas con diabetes gestacional atendidas en 10 hospitales de Nueva Zelanda. Durante el estudio, cada hospital cambió de objetivos de azúcar en sangre más altos a más bajos, y se compararon los resultados de las mujeres y los bebés de cada grupo.

Aunque un control más estricto de la glucemia no hizo que los bebés fueran más grandes de lo esperado, sí redujo a la mitad el riesgo de muerte infantil, traumatismos y distocia de hombros durante el parto. Sin embargo, un control más estricto casi duplicó el riesgo de resultados de salud graves para la madre, como una hemorragia posparto importante, entre otras complicaciones.

Los nuevos resultados pueden ayudar a los médicos a decidir qué nivel de azúcar en sangre deben buscar las pacientes mientras controlan su diabetes gestacional. El estudio es la mayor comparación aleatoria de dos objetivos de nivel de azúcar en sangre realizada hasta la fecha en una población diversa. Sin embargo, los investigadores señalan que todavía es necesario confirmar sus resultados mediante otros ensayos aleatorios y en diferentes entornos sanitarios.

La autora del estudio, Caroline Crowther destaca que "este ensayo único permitió la aplicación secuencial de los nuevos objetivos de tratamiento más estrictos recomendados para las mujeres con diabetes gestacional y evaluó si existen verdaderos beneficios, sin perjuicio, del uso de objetivos de tratamiento más estrictos".